Con 50 años de trayectoria y transformándose en líder de la educación parvularia en el país. La Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI hoy 22 de abril conmemora su aniversario.
El viaje de esta institución partió en 1970 y en Tarapacá se esmera por entregar una educación de calidad y bienestar a más de 4 mil niños y niñas de entre los 0 a los 4 años de edad, priorizando a las familias con mayor vulnerabilidad socioeconómica, a través de una oferta programática diversa y pertinente a los contexto territoriales en donde se ubican las unidades educativas, desde Colchane a más de 4 mil kilómetros sobre el nivel del mar recorriendo las 7 comunas de la región hasta llegar a la caleta Los Verdes de Iquique.
El director de la JUNJI, Mauricio Prieto Rojas, destaca en este 50 aniversario, el compromiso de cada uno de los cerca de 500 funcionarios, entre educadoras, técnicos, profesionales, administrativos y auxiliares de servicio por su aporte al desarrollo de la primera infancia.
“Estamos en un momento complejo de la historia sanitaria de nuestro país, donde los jardines infantiles están cerrados a causa de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, los esfuerzos de cada uno de los que hacemos JUNJI, está presente organizando y gestionando el apoyo a nuestros niños y niñas aún en esta situación. En una primera instancia equipos pedagógicos a través de diversos canales y plataformas se contactan con las familias de nuestros párvulos. Además, se creó el sitio “Del Jardín a la Casa” el cual brinda una serie de consejos, recomendaciones, y actividades que apuntan al apoyo de los padres ante esta situación que vivimos”, dijo
Agregó que se han impulsado también gestiones para llegar con las canastas de alimentos que entregó Junaeb, y así distribuirlas a los hogares más lo querían. Fue un trabajo no menor en donde participaron funcionarios de los jardines infantiles y de dirección regional, apoyados por diferentes instituciones que colaboraron con esa acción”, sostuvo.
MEDIO SIGLO
Este mes se recuerda cuando el Presidente de la República de ese entonces, Eduardo Frei Montalva, promulgara la Ley N° 17.301 que creaba la JUNJI. De eso ha pasado medio siglo y la institución sigue manteniendo su compromiso de asegurar que los niños y niñas puedan acceder a una educación pública, gratuita, de calidad e inclusiva. Donde hoy se considera primordial que, en todos los jardines infantiles del país, exista una real preocupación por el desarrollo cognitivo, emocional y social de los párvulos. “Tarea que es liderada por los equipos educativos y acompañadas por las familias que confían diariamente en nosotros”.
La JUNJI nace con sello mujer. En 1969, un año antes de la creación de la JUNJI, se lleva a cabo un gran encuentro de chilenas en el Teatro Caupolicán, donde mujeres de diversos ámbitos exigen a las autoridades la creación de un órgano estatal que cuidara y educara a los hijos e hijas de madres trabajadoras. Pero no solo se pidieron que existiera la institución sino que fueron y son las mismas mujeres quienes la han liderado desde sus inicios. En la actualidad, de las 18.109 funcionarias y funcionarios que trabajan en JUNJI, el 94.6% son mujeres.
La cobertura de la JUNJI con el tiempo va avanzando y aumentando, es así que en sus inicios eran 600 los niños y niñas que atendían en los jardines infantiles de la época. Uno de los imperativos de esos años era frenar los altos índices de desnutrición infantil que azotaba a nuestro país. Por ese motivo, se hizo hincapié en asegurar la alimentación de todos los párvulos. A finales de los 70, eran 40 mil. El gran hito de los ochenta llegaría en su último año, cuando Chile suscribe la Convención de los Derechos del Niño, Niñas y Adolescentes, la cual nos orienta a mejorar la calidad de la atención.
Los 90´s empezaron con 60 mil párvulos, los cuales se duplicaron a finales de la misma década. En la actualidad, con orgullo decimos que ya son 190 mil los niños y niñas que recibe la JUNJI a lo largo del país.
AVANZAR
Prieto reconoce los grandes avances de la JUNJI, sin embargo, es enfático en manifestar que se debe continuar con aumento de cobertura, sobre todo cuando la asistencia a la educación parvularia en Chile es más baja que lo que indica la OCDE, ya que sólo el 18% de los niños entre 0 y 2 años va a la sala cuna y el 54% de los párvulos de 3 años va al jardín infantil. Y la OCDE indica que en el caso de los lactantes su número llega al 54 % y en los párvulos al 71 %, “y es eso en los que trabajamos para poder ampliar más la cobertura de atención en la primera infancia de Tarapacá”.
Agregó que “asistir al jardín infantil marca la diferencia, ya que educación inicial logra un impacto en todos los niños y niñas. Durante la primera infancia es cuando el cerebro genera una acelerada producción de conexiones neuronales que posibilitan un aprendizaje con mayor rapidez y facilidad. A partir de esto, es que se impulsó durante el año pasado una campaña denominada SuperAsistencia que busca transmitir que los primeros mil días de vida son cruciales en el desarrollo de la primera infancia, la asistencia a estos establecimientos es un pilar fundamental de su proceso de aprendizaje. Creemos firmemente que niño en el aula es un niño que aprende. En eso radica el gran compromiso que estamos adoptando entre familias y educadores para asegurar que la asistencia al nivel parvulario, de manera permanente y no esporádica, sea crucial para disminuir la brecha de desigualdad”.
Además, es el momento de revalorizar el trabajo y el profesionalismo que cada una de las educadoras y técnicos en atención de párvulos realiza diariamente en las aulas atendiendo a los niños y niñas “porque la educación comienza aquí”.






