¡Oh! ¡Sorpresa! Después de 200 años el mundo se ha dado cuenta de que todo se puede energizar con (energías) renovables.
Qué lástima no haberse dado cuenta antes, quizás no estaríamos sufriendo los embates y los efectos dañinos sobre el medio ambiente que ha sido provocado por un modelo en que, la reina de las fuentes de energía, eran el carbón y después el petróleo.
Por eso mismo se puede señalar que hoy estamos pagando la factura de las revoluciones industriales.
Pero una buena noticia.
El desarrollo de las tecnologías y la ingeniería, ha permitido que estemos a punto de dar vuelta la página respecto de este modelo, pero no aún de la problemática medio ambiental.
En efecto, la energía solar, la energía eólica, la maremotriz, la oceánica, la geotérmica y varias otras, han tenido un alto nivel de desarrollo, lo que hace mirar con optimismo el futuro energético.
Ya se ven instalaciones y desarrollos energéticos como parques solares y eólicos de gran potencia inyectando a la red. También un sinfín de instalaciones de menor escala, las cuales, por iniciativa de personas y emprendedores, son instaladas para optimizar sus negocios o disminuir sus costos energéticos.
Lo que falta es profundizar en la autonomía, en tomar mayor conciencia de que la autonomía es posible, porque las tecnologías están al alcance de la mano, mejor dicho, al alcance de las personas para su implementación.
Hoy, todo se puede energizar con energías renovables no convencionales. Más aún, se pueden almacenar para usarla posteriormente. La generación y la acumulación han tenido un tremendo desarrollo últimamente.
Como siempre lo menciono: con renovables podemos energizar desde una ampolleta pequeña hasta soldar y mucho más. Todo dependerá de la potencia instalada del sistema y de sus capacidades de acumulación. El resto lo hace la tecnología.
Existen muchas experiencias al respecto, con muy buenos resultados.
Dentro de las opciones o de rangos de potencias, podemos indicar también que estos sistemas permiten lograr que las comunidades rurales pueden ser autónomas energéticamente, y no solo eso, también de agua, porque obviamente el agua se produce con energía. Me refiero por ejemplo a la desalación.
Por el momento este proceso de comprensión ha sido un poco lento, se intenta informar, se promueven sistemas, se aplican tecnologías y se desarrollan, pero verdaderamente falta muy poco para que veamos esta estrategia cumplida.
Hernán Cortez Baldassano, Ingeniero Civil
hcortez@enersa.cl







