En una escena de película y en medio de una gran expectativa mundial, la cápsula cayó suavemente tras 19 horas de viaje en las aguas del Golfo de México, amortiguada por cuatro paracaídas. Inmediatamente las embarcaciones salieron al rescate de los hombres que este domingo hicieron historia: dos astronautas de la NASA regresaron sanos y salvos en lo que se considera el retorno de Estados Unidos a la carrera espacial y el inicio de la era de misiones privadas al más allá.
La cápsula Crew Dragon con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Douglas Hurley amerizó, tal como estaba previsto, a las 15:48 hora de Argentina en las costas de Pensacola, Florida, y así finalizó de forma exitosa una histórica misión. Fue la primera nave espacial tripulada de Estados Unidos desde el fin de la era de los transbordadores, hace una década. Pero también la primera en un cohete de la compañía Space X, del empresario Elon Musk, en la misión tripulada más peligrosa y de alto nivel confiada por la NASA a una empresa privada.
Además, fue la primera vez en 45 años que la gente pudo contemplar el amerizaje de una nave espacial. La última vez fue el 21 de julio de 1975, cuando la tripulación de una misión Apollo-Soyuz cayó al océano Pacífico, cerca de Hawai.
Behnken (49 años) y Hurley (53) fueron los primeros en partir desde Estados Unidos hacia el espacio desde 2011, ya que desde los frustrados lanzamientos de los transbordadores los estadounidenses debían volar desde territorio ruso y con cohetes Soyuz de ese país. Partieron hace 63 días hacia la Estación Espacial Internacional, que orbita a 400 kilómetros sobre el nivel del mar a 27.000 kilómetros por hora.
Todos los ojos estuvieron colocados en las cámaras de la NASA, que transmitieron en directo la llegada de la cápsula. La tensión había crecido en los últimos días por la llegada a la zona de la tormenta tropical Isaías, que amenazaba la costa de Florida con fuertes vientos y posibles daños a los edificios. La NASA y Space X habían previsto varios sitios potenciales para la caída en el Golfo de México: cerca de Pensacola, Tampa, Tallahassee e incluso ciudad de Panamá.
El éxito de la misión es un enorme triunfo para Space X, la empresa fundada en 2002 por el multimillonario emprendedor Elon Musk, el hombre que engendró los automóviles eléctricos Tesla y el sistema de pago PayPal, cuyo sueño es hoy tener las llaves del espacio para poder llevar pasajeros a una nueva dimensión, si es posible hasta la Luna y Marte. (Consignado por Clarín)








