El país vive nuevos tiempos, diferentes a todo lo conocido. Se avecinan cambios que afectarán a todos, pero solo aquellos que traigan progreso, desarrollo, seguridad y bienestar serán bienvenidos, de otra manera será difícil aceptarlos.
Como estamos lejos del centro donde siempre se han tomado las decisiones, esperamos que llegue la necesaria descentralización que termine con el centralismo que tanto perjudica a las zonas extremas, demanda que, con nuestros pares gremiales, hicimos llegar a la Constituyente.
Los que conocemos ZOFRI desde su inicios, esperamos que –por fin- se regule con sentido de nortinidad las decisiones de este consolidado monopolio estatal, cuya característica principal ha sido el sostenido abuso en sus decisiones, esencialmente en la permanente tarificación alcista de precios y derecho de llave, sumado a la negación de venta de los terrenos ocupados por el empresariado que, habiendo sido autorizados legalmente a requerimiento nuestro hace 20 años, no prosperó, porque “algunos” sencillamente obstaculizaron.
Asimismo, entre los cambios que se esperan con ansias -como un derecho- es que los directores sean locales, con experiencia y sin responder a tendencias políticas, haciendo ver a las nuevas autoridades que ya no están los tiempos de venir a aprender ni experimentar ni que los nombramientos sean para pagar favores políticos o en atención a los cuoteos que tanto daño hicieron en los últimos 30 años, y que de una vez por todas se haga efectiva la responsabilidad patrimonial de estos por sus decisiones, como ocurre con toda S.A. El sistema franco es muy complejo y lo que está en juego es toda una región.
ZOFRI necesita con urgencia una Administración con probada capacidad de conducir un Sistema de Comercio Exterior y con transparencia en su accionar, como la de dar cuenta del destino de fondo de promoción que por años y años pagan los usuarios.
Por último, terminar con el desorden e incompetencia organizacional, especialmente en lo laboral. El cumplimiento de los compromisos es vital para la buena imagen y prosperidad de un sistema que sacó a Iquique de su postración y que puede volver a esa precariedad si se continúa actuando para satisfacer intereses que no favorecen a la mayoría ciudadana.
*Felipe Illanes Petersen es Director de la Asociación de Usuarios de la Zona Franca de Iquique A.G. 1