En una jornada marcada por la reflexión, la unidad y un potente mensaje de solidaridad internacional, la Coordinadora de Mujeres y Diversidades de Arica y Parinacota lideró la conmemoración del Día Internacional de la Mujer (8M) con un llamado urgente a la paz global y la defensa de los derechos adquiridos.
La jornada comenzó con una marcha pacífica desde el Cementerio Municipal, recorriendo la calle Juan Noé hasta llegar al Parque Brasil. En este espacio, se desarrolló un acto artístico-cultural que vinculó las demandas locales con la crítica situación humanitaria en diversas partes del mundo.
Un compromiso con la historia y el presente
El evento destacó por su carácter transversal, reuniendo a autoridades regionales, representantes gremiales y activistas de diversas causas. María José Victoriano, consejera regional y presidenta de la Comisión de la Mujer del CORE, destacó la vigencia del movimiento:
“Estamos activas y organizadas. Hay una tarea permanente en el tiempo y hoy asumimos lo que pasa en el mundo, esperando pasos concretos que converjan hacia la paz”.
Por su parte, la Seremi de la Mujer, Ángela Meza, hizo un llamado a la unidad estratégica: “Debemos estar unidas en un año de lucha para no retroceder en nuestros derechos, honrando a quienes nos antecedieron”.
Empatía sin fronteras: El foco en la paz mundial
Uno de los pilares del acto fue la solidaridad con las mujeres que sufren conflictos bélicos y crisis humanitarias.
• Solidaridad Internacional: Rosita Lara Amas, representante de las Mujeres Palestina de Arica, instó a unirse a la causa «especialmente por Palestina».
• Diversidad y Conciencia: Kataen Sanz, de las Mujeres Neurodivergentes, enfatizó que la lucha es transversal: “Nos conectamos desde el dolor y la empatía. Esperamos un mundo más justo e independiente de la condición, color o país”.
• Visión Gremial: Gloria Lillo, presidenta regional de la CONFUSAM, recordó la importancia de valorar el trabajo diario y los espacios ganados en el sector salud.
• Reflexión Política: La concejala Dolores Cautivo subrayó que los logros actuales son fruto de un movimiento «potente y cuestionador» que debe mantenerse firme.
Un cierre cargado de simbolismo
La conmemoración finalizó con un gesto de profunda emotividad: las asistentes formaron una rueda gigante en el Parque Brasil, simbolizando los lazos inquebrantables del movimiento local. La actividad culminó con un abrazo colectivo dedicado a la memoria de las compañeras que ya no están y como una apuesta de esperanza por el futuro.







