El año 2020 fue sin duda uno de los más desafiantes para nuestra generación. Pero también fue un año en el que todo el mundo tuvo que reinventarse y aplanar curvas de aprendizaje para afrontar las situaciones inéditas que vivimos. Ante estos hechos, creo que una revolución está por venir y que acelerará aún más el cambio de hábitos de consumo y movilidad, abriendo nuevas oportunidades.
Ante tantos temas y hechos que observamos a lo largo de este año, quisiera centrarme en dos que destacaron y provocaron enormes cambios, que tendrán una gran influencia a futuro.
El primero está relacionado con los problemas ambientales y cuánto más sostenibles se han vuelto las ciudades con la reducción de automóviles en las calles. La congestión del tráfico causada por los automóviles se redujo en un 59% en Chile, de acuerdo a cifras entregadas por el Ministerio de Transporte en junio del 2020, cuando el país estaba en cuarentena. Varias ciudades del mundo se dieron cuenta de que, a través de la bicicleta, se podía producir un cambio de hábito fundamental para reducir las emisiones de CO2, que en Chile los usuarios de Bike Santiago, operado por Tembici, desde enero a noviembre del 2020, ahorraron 51,4 toneladas.
Como segundo tema, complementario también a las mejoras observadas en el medioambiente, me gustaría hacer un análisis final sobre la transformación en la movilidad urbana, marcada por el cambio de comportamiento de las personas alrededor del mundo, debido a la pandemia. Así como también, a la consolidación de la bicicleta como un modo más seguro, recomendado por la OMS.
La pandemia aceleró un movimiento necesario y deseado desde hace tiempo: el cambio de hábitos. Creo firmemente en la importancia del trabajo de las hormigas y la transformación que comienza con una sola persona.
Es una tendencia mundial: la micromovilidad ahorra tiempo y dinero y contribuye a la sostenibilidad del planeta. El 2020 fue desafiante y lleno de aprendizajes y podemos verlo como una reactivación del potencial que tenemos para, juntos, construir un planeta mucho mejor para movernos y vivir.
Tomás Martins, CEO de Tembici
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