Hugo Harvey Doctor en Estudios Internacionales Universidad de Las Américas
El 22 de febrero de 2026 se cumplen ochenta años del Telegrama Largo, el influyente informe enviado desde Moscú al Departamento de Estado por George F. Kennan, diplomático estadounidense especialista en pensamiento soviético. El documento analizó las fuentes del comportamiento de la URSS y se transformó en el cimiento estratégico de la política exterior de Estados Unidos durante la Guerra Fría.
Kennan sostuvo que la conducta soviética respondía a una combinación de ideología, historia y percepción de amenaza externa permanente. Su aporte central fue directo: comprender cabalmente al adversario antes de diseñar una respuesta estratégica. De esa forma, se configuró una estrategia bipolar amplia destinada a contener la expansión soviética en los ámbitos político, económico, cultural e intelectual. La Guerra Fría fue, por tanto, una competencia integral por poder e influencia global.
Con el tiempo, Kennan advirtió las debilidades estructurales del sistema soviético, anticipando el colapso del bloque socialista. Estas posiciones generaron tensiones con estrategas más inclinados a la presión directa, entre ellos Zbigniew Brzezinski, lo que contribuyó a relegarlo a funciones de menor influencia. Tras la caída del Muro de Berlín, sus planteamientos fueron reevaluados con mayor atención, aunque en un contexto internacional ya transformado. El abandono progresivo de ese enfoque estratégico marcó la política exterior posterior a la Guerra Fría y permite comprender parte de las tensiones actuales.
En el presente, la política exterior de Estados Unidos bajo Donald Trump refleja un escenario distinto. Más que incertidumbre, existe una estrategia explícita que redefine prioridades y áreas de influencia. La Estrategia de Seguridad Nacional publicada en diciembre de 2025, sitúa a América Latina en un lugar central dentro de la competencia global, anticipando mayor involucramiento estadounidense en las dinámicas regionales de poder.
A ochenta años de su redacción, el Telegrama Largo mantiene una enseñanza vigente: la eficacia en política internacional depende de la capacidad de analizar al adversario con profundidad y sostener una estrategia coherente en el tiempo.







