Señor Director: Recientemente el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en una intervención pública en Bogotá, dijo a sus compatriotas que residen en Estados Unidos, Argentina y Chile: «los van a tratar como esclavos y perros perseguidos por las calles».
La aseveración del mandatario colombiano no tiene asidero alguno. Me llama la atención que él nunca haya dicho como tratan los mandatarios de Nicaragua, Cuba y Venezuela a sus propios compatriotas y por varias décadas, como en el caso de Cuba, donde el comunismo tiene en la más absoluta pobreza a sus casi 10 millones de habitantes, por más de 65 años. Eso debería criticar Petro. Afortunadamente, este presidente deja su cargo en agosto. Los colombianos cuentan los días para que deje el poder.
Beno Aguilar Z.







