- “Tal como lo advertimos oportunamente, y pese a que desde la Dirección de Arquitectura y la Municipalidad se insistió públicamente en que ‘todo estaba en regla’, el Informe Final N° 284 del ente fiscalizador demuestra una realidad completamente distinta”, denunció el parlamentario del Partido Republicano.
La Contraloría General de la República detectó una serie de problemas en los trabajos de “Restauración Arquitectónica del Teatro Municipal de Iquique”, cuyo monto asciende a los $8.200 millones.
En efecto, el ente fiscalizador confirmó una serie de irregularidades administrativas, técnicas y financieras, dejando en evidencia graves fallas en la supervisión y en el resguardo de los recursos públicos.
Al enterarse de la situación, el actual diputado Republicano y senador electo Renzo Trisotti, sostuvo que “tal como lo advertimos oportunamente, y pese a que desde la Dirección de Arquitectura y la Municipalidad de Iquique se insistió públicamente en que ‘todo estaba en regla’, el Informe Final N° 284 de la Contraloría General de la República demuestra una realidad completamente distinta”.
Así, las conclusiones del informe de fiscalización arrojaron una deficiente supervisión de la inspección fiscal, permitiendo pagos de partidas que no se encontraban debidamente ejecutadas o terminadas, deficiencias constructivas en la estructura metálica del escenario, incluyendo uniones incorrectas, ausencia de pernos y falta de pintura intumescente, todas aprobadas y pagadas pese a no ajustarse al proyecto, así como omisión de observaciones en las recepciones provisoria y definitiva, incumpliendo la obligación de exigir la reparación de defectos antes de aprobar la obra.
A lo anterior se suman el pago total de partidas no concluidas, como la subestación eléctrica, sin acreditar su correcta instalación ni su funcionamiento; equipamiento entregado como operativo que no lo estaba, específicamente la plataforma salvaescaleras, sin que se acreditaran acciones oportunas para su reparación; falta de aplicación de multas frente a incumplimientos contractuales y atrasos del contratista y errores en el cálculo de retenciones, no alcanzando el porcentaje exigido por la normativa vigente, entre otras graves falencias.
“Resulta indispensable que se investiguen las eventuales responsabilidades administrativas”.
“Estos hechos no sólo contradicen las declaraciones previas de las autoridades responsables, sino que confirman que existieron irregularidades relevantes que fueron negadas y no abordadas oportunamente”, sostuvo el legislador por la Región de Tarapacá.
En ese sentido, agregó que por lo anterior, “resulta indispensable que se investiguen las eventuales responsabilidades administrativas y que se adopten todas las medidas necesarias para resguardar los recursos públicos, tanto en la Dirección de Arquitectura como en la Municipalidad de Iquique y los demás organismos involucrados”.
En esa línea, Trisotti que “la pregunta que queda abierta: Frente a la magnitud y reiteración de estas observaciones, la pregunta es inevitable ¿Por qué, si durante todo este tiempo se aseguró que no existían irregularidades, hoy la Contraloría detecta tantas falencias no resueltas, pagos improcedentes y omisiones graves en una obra emblemática para la ciudad?”.
“La ciudadanía merece transparencia, rigor y explicaciones claras. Seguiremos atentos a que este informe no quede en un mero documento, sino que derive en responsabilidades efectivas y correcciones reales”, remató.







