Ayer había más de 200 personas tratando de conseguir un número y acceder a pedir hora de atención médica, exámenes o tratamientos en el Hospital de Iquique.
«A veces hay más gente tratando de conseguir un número, parece un cuento de nunca acabar. Es tiempo que las autoridades de Salud se esfuercen y busquen un método adecuado de atención. Además, junto con las autoridades de gobierno deben ver el tema de recursos y las verdaderas prioridades de la población iquiqueña y tarapaqueña», dijo uno de los vecinos, tratando se conseguir un número de atención.
Añadió que llegó muy temprano y calcula que se repartieron rollos con unos 500 números, tomando en cuenta que cada rollo tiene 100 números de la A hasta la E.
Por su parte, otro paciente añadió que este tema representa una drama para muchas personas. «Entre las que me incluyo. No tengo otra posibilidad y debo pegarme estos plantones para lograr que me atiendan. Pasan y pasan los días y los años y todo sigue igual».
Hay que saber que si una persona logra un número lo deberían atender supuestamente desde el día siguiente hasta meses después, depende de la agenda de los médicos. No se debe olvidar que la lista de espera es de 2 años, aproximadamente. A mí me dijeron que sería el 22 de noviembre de este año, que pidiera hora para diciembre con el médico que me operó. Todavía no consigo pedir hora que puede ser para enero o posterior. En diciembre, recién hoy se abrió la agenda y todo el mes estuvo cerrada», detalló.
«LAS COLAS»
«Las colas son un tema de políticas públicas, por lo que es vital establecer las medidas necesarias para solucionarlas. Primero, es innegable que la demanda es mucho mayor que la oferta, frente a lo cual se necesita una visión estratégica de largo plazo que trate de aminorar esta brecha, como es la construcción de nuevos hospitales que permitan descongestionar la aquejada capacidad del sistema. En el corto plazo es vital aprovechar las herramientas tecnológicas presentes, comenzando por masificar la ficha médica electrónica que puede facilitar la búsqueda de información, ahorrando tiempo y con esto incrementando la cantidad de gente que se puede atender y así elevar el número de pacientes por unidad de tiempo. Una medida que es compleja y que requiere de gran voluntad política para enfrentar a los médicos», según han señalado expertos que han estudiado el problema.
«En tal sentido, una idea interesante fue la que implementaron algunos hospitales, que decidieron abrir la agenda médica para todo el año. El problema con esto es que la institución desconoce si tendrá los médicos necesarios para cubrir la demanda».
«La opinión general del tema de las «colas» es un problema atingente para la población más pobre y una oportunidad política para el gobierno de turno. Para tratarlo se debe generar una visión sólida de largo plazo, así como quick wins (soluciones rápidas) que se enfoquen en el corto plazo. Para esto es vital la mejora de los consultorios de tal manera de evitar que se traslade la demanda de estos hacia las urgencias, producto de la mala atención, y sin olvidar la incorporación de Tecnologías de la Información. Este aspecto es vital para la transparencia y para acelerar el acceso a las fichas y así lograr reducir el tiempo de búsqueda que, en suma, contribuye a perfeccionar la capacidad del sistema y con ello mejorar las condiciones de atención de la gente más pobre del país», concluyen.
TRANSVERSAL
«El problema de atención es transversal, obviamente la gente de escasos recursos prima en la salud pública, pero la gran interrogantes es qué va a pasar si se acaban las isapres. El sistema será malo para todos. Se debería tender a mejorar la salud para todos, nivelar hacia arriba. Parece que ideológicamente se quiere castigar a los que tienen acceso a salud privada, no mejorar a los que no la tienen», dijo otro iquiqueño que esperaba obtener un número.







