La Fiscalía de Alto Hospicio, cuyo fiscal es Cristóbal Platero (en la fotografía), logró una condena de 20 años de presidio efectivo contra un sujeto chileno que abusó y violó reiteradamente a sus dos hijas, hechos ocurridos entre los años 2008 y 2017, cuando las víctimas tenían 6 y 10 años de edad al inicio de los ataques.
Durante el juicio se acreditó que, por cerca de nueve años, el condenado cometió las agresiones en distintos domicilios de la comuna, aprovechando momentos en que se encontraba a solas con las niñas, incluso trasladando a una de ellas en su vehículo hasta un sitio eriazo.
Los delitos continuaron aun cuando ya no residía con el grupo familiar.
La investigación fue desarrollada junto a la Brigada de Delitos Sexuales (BRISEX) de la PDI y el Centro de Apoyo a Víctimas de Delitos Violentos. Considerando la gravedad de los hechos y la agravante de ser el padre de las víctimas, el tribunal dictó la pena máxima de 20 años de presidio mayor.








