Durante años Avenida Las Cabras concentró uno de los principales puntos de congestión en el acceso norte de Iquique. Una de sus dos pistas permanecía ocupada por ramplas estacionadas, camiones detenidos lo que reducía la capacidad vial en la única arteria que conecta directamente con el puerto. La situación generaba congestión permanente, accidentes nocturnos -entre ocho y diez graves en un año – y reiteradas críticas ciudadanas por desorden y riesgos en la vía pública.
Ese escenario cambió esta semana tras el retiro y reubicación de más de veinte ramplas. La iniciativa fue impulsada por la Asociación Comando de Defensa Puerto Iquique Unión de Camioneros, liderada por Rafael Miranda y ejecutada en coordinación con ZOFRI S.A., Carabineros de Chile, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Tarapacá, el Puerto Iquique Terminal Internacional, Empresa Portuaria Iquique y la Municipalidad de Iquique. Las ramplas ya fueron trasladadas a un terreno habilitado en Punta Diamante, mejorando las condiciones del flujo vehicular urbano.
TRABAJO EN ALIANZA
Rafael Miranda tiene 40 años, es iquiqueño y siempre ha estado vinculado al mundo del transporte. Su abuelo, tíos y padre fueron camioneros y él, desde que aprendió a manejar a los 9 años supo que este sería su futuro. Así, siguiendo los pasos gremiales de su padre, a los 23 años comenzó a ser parte de esta, al punto que hoy es Presidente de la Asociación Comando de Defensa Puerto Iquique Unión de Camioneros. Desde esa vereda, explica que la propuesta surgió a partir de la necesidad de mejorar los accesos al puerto y fortalecer la cadena logística regional. “Nosotros estamos por mejorar el puerto, estamos sumando al desarrollo de la ciudad.”, afirmó, subrayando que la prioridad es aportar con soluciones concretas.
Desde ZOFRI señalaron que el operativo permitió disminuir la congestión en los accesos y al interior de la Zona Franca, mejorar los flujos de transporte en el sector norte de Iquique, así como elevar los estándares de seguridad vial y potenciar la eficiencia logística regional.
Felipe Albistur, gerente general de ZOFRI, señala que “este es un trabajo colaborativo entre gremios, autoridades y también de la concesionaria. Pero hay que destacar algo fundamental: la voluntad de los transportistas que con iniciativa y visión empujaron para que eso sea posible”.
¿Y cómo se gestó? Miranda señala que la asociación optó por fortalecer los espacios de conversación con autoridades y privados, privilegiando mesas de trabajo. “Hoy día tenemos una carpeta abierta con todas las entidades dentro de la cadena logística”, indicó. Respecto del retiro de las ramplas, Miranda sostuvo que el proceso evidenció que “el diálogo entre autoridades, gremios y privados es posible, y puede ser exitoso”. Añadió que la disposición actual del gremio es avanzar mediante acuerdos: “Hoy día quiero que me citen en su oficina, me escuchen y lleguemos a un punto medio”.
CONTRIBUIR HACIA CONCRETAR EL CORREDOR
El dirigente vinculó directamente esta intervención con el desafío del corredor bioceánico: “queremos que ese corredor bioceánico sea visionario y para entrar por acá tenemos que buscar los accesos al puerto”, afirmó, planteando que la mejora de la infraestructura vial es una condición básica para aumentar la competitividad respecto a otros puertos del norte grande y países fronterizos.
En esa línea, Miranda advirtió que aún existen brechas estructurales. “Nos falta infraestructura de partida”, señaló, indicando la necesidad de ampliar espacios logísticos y consolidar desarrollos en Alto Hospicio como complemento al sistema portuario, tal como sucede con los Puertos de San Antonio y Valparaíso.
El mismo punto fue destacado por el Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Tarapacá, Daniel González Cáceres, quien agradeció el trabajo coordinado entre la Asociación, ZOFRI y las distintas instituciones involucradas. Para él
“cada acción que se realiza hoy en día para facilitar el trabajo de los transportistas nos da una alegría tremenda, porque va encaminada a mejorar los puntos críticos que afectan el libre tránsito y la logística de un territorio clave. Sobre todo, pensando en los desafíos que nos está imponiendo la inminente puesta en marcha del Corredor Bioceánico Vial”.
La reubicación de las ramplas en Punta Diamante constituye la primera fase de un plan mayor que busca optimizar la circulación y preparar el territorio ante el aumento proyectado de carga asociado al corredor bioceánico. Desde el gremio, las expectativas están puestas en avanzar en infraestructura vial, consolidar nodos logísticos y sostener la coordinación entre actores públicos y privados como mecanismo para enfrentar los desafíos pendientes. Miranda, se muestra abierto a conversar con las futuras autoridades de gobierno para seguir avanzando en el mejoramiento de la ciudad puerto. “El presidente electo, dijo en un discurso que está abierto a impulsar la inversión acá y eso pasa por levantar a Iquique y Alto Hospicio, y nosotros vamos a apoyar y colaborar con el avance de nuestra ciudad y región”, señaló.







