La Justicia francesa declaró culpable a Nicolás Zepeda por el asesinato de Narumi Kurosaki y lo condenó a 28 años de cárcel.
El veredicto se dio a conocer después de dos semanas de juicio oral, en el que comparecieron tanto la parte acusadora como la defensa y en el que participaron como testigos la familia de la joven desaparecida y ex compañeras de residencia.
Las autoridades francesas finalmente comprobaron que Zepeda compró cinco litros de bencina, fósforos, arrendó un auto que devolvió sucio, con barro, y que anduvo en zonas boscosas.
De acuerdo a la hipótesis de la Fiscalía, Zepeda habría lanzado los restos de la víctima a las aguas del río Doubs, por lo cual estos habrían terminado aguas abajo de la presa de Crissey.
«Nunca quise estar en medio del dolor de la familia de Narumi. Nunca quise estar en medio del dolor de mi pobre familia, en medio de mi propio dolor. No soy quien me gustaría, pero no soy un asesino. No soy el asesino de Narumi”, dijo el chileno en francés a horas de saber si la justicia gala lo condenaría o lo absolvería.







