- En marzo ingresó al SEA un megaproyecto para extender la vida útil de la Minera El Abra, uno de los principales yacimientos de cobre en Chile. Los organismos públicos han presentado exigencias como analizar el “estrés” que podría generar a las vizcachas la relocalización y utilizar aeronaves pilotadas a distancia para detectar el “cactus enano”. Los expertos dicen que muchas veces los servicios que emiten exigencias no están alineados con las directrices ministeriales.
Qué observar. Se trata de la iniciativa “Continuidad Operacional Minera El Abra y Desarrollo de Planta Concentradora con Transición Hídrica a Agua Desalada”, que cuenta con una inversión estimada de US$ 7.500, lo que permitirá extender la vida útil de la operación en 40 años e incrementar la producción de cobre.
- El operador de la faena minera es la empresa estadounidense Freeport-McMoRan (dueña del 51%), junto a Codelco (49%). El proyecto minero, que se encuentra en la región de Antofagasta, considera el desarrollo de una planta concentradora, una desalinizadora para uso industrial y un sistema de impulsión de agua.
- De acuerdo con la firma, durante la etapa de construcción el proyecto alcanzaría aproximadamente 20 mil empleos, y una vez finalizado sumaría alrededor de 2.300 trabajadores directos, además de un número similar de contratistas.
- Según fuentes consultadas, uno de los principales problemas que tienen las autoridades es que, por lo general, los servicios que emiten observaciones ambientales no están alineados con los lineamientos de los ministerios de los cuales dependen administrativamente.
- El gobierno de José Antonio Kast ha hecho de la agilización de la inversión privada uno de sus sellos programáticos, lo que ha llevado a que exista una inyección de recursos histórica durante los dos primeros meses de su mandato.
- Sin embargo, la promesa choca con una burocracia que parece operar en otro registro. Para algunos el tipo de observaciones de organismos como el SAG o Conaf se asemejan a las anunciadas a proyectos durante el período del expresidente Boric que detonaron la llamada “permisología”.
Chinchillas y vizcacha. Mediante un documento ingresado al SEA, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) solicitó al titular justificar la captura y relocalización para la especie vizcacha montañera, “considerando la eficiencia de la acción y el estrés que genera a los individuos”.
- El organismo público también cuestionó el estudio inicial realizado por la empresa sobre la especie chinchilla, donde pidió reevaluar dos impactos que provocaría el proyecto sobre el roedor:
- El primero, corresponde a la pérdida de hábitat de la especie por la construcción de obras, mientras que el segundo se refiere a la pérdida de sus madrigueras, incluyendo una cuantificación de las pérdidas.
- La solicitud exige actualizar los antecedentes utilizados y cuantificar con mayor precisión cuánto territorio y cuántos refugios serían afectados, para así determinar de mejor manera la magnitud real del impacto sobre la chinchilla.
- Además, el SAG solicitó cuantificar y analizar la afectación del arbusto endémico conocido como tomatillo del desierto y el efecto que podría provocar para la población de la chinchilla.
- Sobre la chinchilla, también exigieron al titular “robustecer el monitoreo con cámaras trampa para las distintas temporadas del año en el sector del acueducto detallando la distancia entre cámaras, la cantidad utilizada y el criterio para definir su ubicación”.
Cactus y golondrina. El SAG también pidió analizar un cambio de trazado para el mejoramiento del camino vinculado al acueducto de interconexión en el sector de operación de la mina con el “objetivo de no afectar los 2 ejemplares de la especie de cactus llamada comúnmente como cardón de la puna”.
- El mismo organismo público exigió justificar con “bibliografía acorde las fechas en que se llevó a cabo el monitoreo de tránsito nocturno para golondrina de mar y gaviota garuma. Si faltaron monitoreos en la época de mayor actividad reproductiva asociada a los vuelos de costa a desierto y viceversa, se solicita complementar el monitoreo”.
Cactus enano. En tanto, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) le solicitó al titular efectuar un detallado microruteo en una franja comprendida entre los 500 y 700 de altitud para detectar individuos de Eriosyce laui -un cactus enano y endémico chileno-.
- El organismo detalló que, de existir restricciones, en algunos sectores para efectuar dicho trabajo, el titular podría utilizar aeronaves pilotadas a distancia.
- También, el organismo exigió al titular registrar el número de individuos presentes en la zona del proyecto de dos especies de arbustos: baccharis polygama y romerillo.
- Además, pidió cuantificar los ejemplares que se perderían, las principales obras de la iniciativa que las afectan y el sector donde fueron observadas las especies.
Replantar especies. El seremi de Agricultura, Harry Pallero, solicitó al titular, que para disminuir el impacto de la eventual desviación tipo “bypass” del río Loa -por las obras del proyecto para el sistema de impulsión del agua- se identifique y haga una georreferenciación de cada una de las especies vegetales presentes en la zona y las replante en el mismo punto en que se encontraban de forma natural.
- Pallero explicó en el documento ingresado al SEA que esto es “para evitar el impacto y disminuir la nueva adaptación que pudiese ocurrir, obedeciendo al establecimiento natural que se ha generado (…) sin olvidar que cada individuo arbóreo o arbustivo, es un refugio y hogar de otras especies, las cuales entre todas, ejercen un equilibrio ecológico singular”. (Consignado por Ex Ante)







