El CF Montreal se plantó con personalidad en suelo estadounidense y terminó celebrando un trabajado triunfo por 2-1 frente al Columbus Crew. La historia había comenzado favorable para los canadienses gracias a un madrugador tanto de Prince Osei Owusu a los 5 minutos. Sin embargo, el drama apareció más tarde con el empate local, producto de un desafortunado autogol del guardameta chileno Thomas Gillier, compañero de patria de Alexis. Lejos de venirse abajo, el equipo visitante encontró la ventaja definitiva a los 78′ por medio de Noah Streit.
Pero el destino tenía preparado su momento más esperado esa misma noche. Justo tras el segundo gol, con el reloj marcando los 78 minutos, la pizarra del cuarto árbitro se encendió y el ‘Niño Maravilla’ saltó al campo para concretar su debut oficial en la MLS.
A pesar de acumular apenas un par de sesiones de entrenamiento con el grupo, el de Tocopilla lució fino, entusiasmado y contagioso. Con esa pasión intacta que lo caracteriza, no solo buscó la pelota, sino que asumió de inmediato un rol de liderazgo fraternal: aconsejó a sus compañeros en cada pausa, pidió mover el balón con inteligencia para enfriar el ímpetu rival y cuidó cada posesión como si fuera la última.
Gracias a este importante triunfo, el CF Montreal alcanza los 20 puntos y queda a solo 4 unidades del DC United en la lucha por el último cupo al play-in. Pero más allá de la tabla, la gran noticia es la sonrisa renovada de Alexis, quien ya empezó a escribir su historia en Canadá con el pie derecho, el alma encendida y el juego de siempre.
El fútbol siempre guarda una mística especial para los reencontramos con quienes nos han hecho soñar. Hay jugadores que no necesitan meses de adaptación ni largas pretemporadas para transmitir esa electricidad tan suya; les basta con calzarse las botas, pisar el césped y sentir el peso de la pelota. Eso fue exactamente lo que se vivió en el ScottsMiracle-Gro Field, en el corazón de Columbus, Ohio, donde la afición fue testigo del inicio de un nuevo capítulo en la inagotable carrera de Alexis Sánchez.
El CF Montreal se plantó con personalidad en suelo estadounidense y terminó celebrando un trabajado triunfo por 2-1 frente al Columbus Crew. La historia había comenzado favorable para los canadienses gracias a un madrugador tanto de Prince Osei Owusu a los 5 minutos. Sin embargo, el drama apareció más tarde con el empate local, producto de un desafortunado autogol del guardameta chileno Thomas Gillier, compañero de patria de Alexis. Lejos de venirse abajo, el equipo visitante encontró la ventaja definitiva a los 78′ por medio de Noah Streit.
Pero el destino tenía preparado su momento más esperado esa misma noche. Justo tras el segundo gol, con el reloj marcando los 78 minutos, la pizarra del cuarto árbitro se encendió y el ‘Niño Maravilla’ saltó al campo para concretar su debut oficial en la MLS.
A pesar de acumular apenas un par de sesiones de entrenamiento con el grupo, el de Tocopilla lució fino, entusiasmado y contagioso. Con esa pasión intacta que lo caracteriza, no solo buscó la pelota, sino que asumió de inmediato un rol de liderazgo fraternal: aconsejó a sus compañeros en cada pausa, pidió mover el balón con inteligencia para enfriar el ímpetu rival y cuidó cada posesión como si fuera la última.
Gracias a este importante triunfo, el CF Montreal alcanza los 20 puntos y queda a solo 4 unidades del DC United en la lucha por el último cupo al play-in. Pero más allá de la tabla, la gran noticia es la sonrisa renovada de Alexis, quien ya empezó a escribir su historia en Canadá con el pie derecho, el alma encendida y el juego de siempre.







