En Chile, sabemos de fuertes sismos, porque somos un país sísmico. Sin dudas, son movimientos telúricos que nos han dejado una cultura sobre el comportamiento de la madre naturaleza. Por esta simple razón, lo ocurrido en Venezuela nos toca muy profundamente el alma.
Dos terremotos seguidos. Cada día que pasa, las noticias oficiales dan cuenta que se suman las víctimas. Las primeras informaciones que circulaban en la prensa nos hablaban de 194 fallecidos. Lo cual, desde mi punto de vista, ya era una noticia trágica alarmante.
A tres y cuatro días de ocurrido este fuerte movimiento sísmico, ahora esta cifra, hasta el momento de escribir esta Columna, superan las 920. Es decir, a medida que avanzan las horas, se tienen más personas muertas por este Terremoto en el hermano país. La verdadera magnitud de este Terremoto con toda seguridad la sabremos cuando terminen las faenas de rescate y de dar con el paradero de personas desaparecidas.
Venezuela quedo impactada y La Guairo, zona del epicentro, grado 7,2 y 7,5, quedo absolutamente destruida. Las imágenes nos mostraban escenas aterradoras. Edificios totalmente derrumbados como si fueran toneladas de escombros amontonados aplastando vidas en pleno centro de la ciudad. Gritos de auxilio y pidiendo socorro, de dolor y sufrimiento, la agonía viviente de la muerte. Imposible que un ser humano no sintiera palpitar más fuerte su corazón.
Una terrible tragedia. Aquí no corren las tendencias políticas. Tampoco hacer distingos de clases sociales. Ni pobres ni ricos. Creyentes y ateos, somos seres humanos, es lo que prevalece ante una inesperada y multiplicada desgracia. Lejos de pasiones políticas y de ideologías. Ennoblece nuestra existencia humana cuando anteponemos la virtud solidaria al servicio del bien común para hacer frente a una catástrofe sideral de nuestro planeta.
Al respeto, sinceramente, me parece muy digno la ayuda que están brindando los países del mundo al pueblo venezolano. Chile, desde que conoció este doble terremoto, el gobierno del Presidente Kast, por encima de no tener relaciones diplomáticas con Venezuela, le ha brindado ayuda directa, apoyando la subsistencia de quienes padecen el dolor de este tremendo desastre de la naturaleza.
Tal vez, esta acción solidaria al patrón del fundo y amo de nuestro de continente sudamericano, hoy de paso en el gobierno norteamericano, el señor Donald Trump, no le guste. A lo mejor, se le ocurre, aplicar nuevas, unilateral y arbitrariamente, alzas arancelarias a los productos chilenos. Todo puede ser. Miren ustedes, nos dice, que ya firmó una tregua con Irán. Al día siguiente, lo está bombardeando con mayor fuerza que antes. Todo porque no quiere admitir que es Irán el que tiene el control del Paso de Ormuz No sería extraño que justificara estos bombardeos en razón de legítima defensa, tal como destruyó pequeñas naves de pesca artesanal, matando a toda su tripulación, bajo pretexto del combate al narco tráfico en costa de Venezuela. Después, violando todas las normas del derecho internacional, en medio de la noche, rapto al ex presidente Maduro y se lo llevó a EE.UU. En fin, esto es materia que la historia sin dudas le dedicará un par de capítulos. De todas maneras, es un hombre inteligente, poderoso empresario y sagaz político.
Volviendo al tema desastre. Por favor, tengamos presente, que estos Terremotos pueden venir el día menos pensado en cualquier lugar del mundo. La pregunta del millón, que llama a la reflexión ¿Dónde será el próximo? Imposible hacer predicciones.
Normalmente, los científicos, físicos, prestigiosas universidades, sismólogos, geólogos, han desarrollado diversas teorías tratando de anticiparse a estos repentinos y violentos movimientos de la tierra, Especialmente en lugares volcánicos y la Placa de Nazca. Los Estados han invertido recursos en estudios sismológicos, mapeando y rastreando las huellas de estos movimientos, donde comienzan y terminan. Un trazado que ayuda a prevenir pero que no puede evitarlos.
No sé, si me explico bien. Esa es la realidad. La prevención y la seguridad. Parece algo fácil de hacer. Sin embargo, con el correr del tiempo uno se da cuenta que pronto olvidamos. Por las mismas labores cotidianas, responsabilidades propias de cada persona y vida familiar, la mayor de las veces, las olvidamos. Como todo está relativamente tranquilo, entonces, descuidamos las medidas de prevención y seguridad.
Lo acontecido en Venezuela, debiera reactivar nuestras medidas “preventivas” frente a estos movimientos telúricos. Por ejemplo, protegerse en lugar seguro, cortar los suministros de gas y eléctrico. Mantener al día, la mochila de emergencia con los implementos indispensables. Evacuar a los lugares de seguridad preestablecidos por las autoridades y organismos competentes. Revisar y actualizar estas vías evacuación.
En Iquique y otras ciudades de Chile, estamos expuestos a “tsunamis”. Deberíamos en los colegios y lugares en “zona de inundación” repasar las medidas de evacuación y las respectivas señaléticas. En lo personal, me complica el sector industrial del Norte de Iquique. Pesqueras, Zofri e Industrias. Colegios y pequeñas empresas, que por la intensidad de mano de obra constituye un cuello de botella, bien podría dejarnos en otro desastre superior al de lo ocurrido recién en Venezuela.
Esta escrito. Las respetadas autoridades tienen que hacer algo a este respecto. Los ejercicios de evacuación siempre son necesarios. Por otra parte, el Ministerio de Urbanismo y Vivienda, hacer que las Empresas Constructoras, cumplan con las normas establecidas por el Ministerio de la Vivienda. Sin frenar el crecimiento de solución habitacional, eliminando la burocracia de la permisología heredada de la administración de Boric. Como una sabia enseñanza popular, de sentido común, nos dice, “Pastelero a tus pasteles”.
Esto que acabo de señalar, lo digo con alturas de miras. He vivido una amarga experiencia sobre el particular ante una iniciativa del Sindicato Histórico de los Trabajadores de Zofri, que desde 2017, vienen patrocinando un proyecto de solución habitacional “Condominio Mar Pacífico Norte”. Veremos cómo nos va ahora. Estamos tomando contacto con las nuevas autoridades y parlamentarios de nuestra región. Próximamente les informare el resultado de estas gestiones. Gracias.
Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com
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