- En un encuentro organizado por ICARE para reflexionar sobre los desafíos de la inteligencia artificial a partir de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, el cardenal Fernando Chomali advirtió que Chile enfrenta un importante rezago para abordar esta transformación tecnológica.
En un encuentro organizado por ICARE para reflexionar sobre los desafíos de la inteligencia artificial a partir de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, el cardenal Fernando Chomali advirtió que Chile enfrenta un importante rezago para abordar esta transformación tecnológica y sostuvo que el principal desafío no es decidir si aceptar o rechazar la IA, sino garantizar que su desarrollo y adopción resguarden la dignidad de las personas.
En esa línea, hizo un llamado a construir marcos jurídicos adecuados, fortalecer la gobernanza de esta tecnología y generar espacios permanentes de observación y reflexión ética. «Los avances científicos y tecnológicos van a mil por hora, la reflexión ética va a doscientos por hora y la legislativa va a dos por hora», lo que está generando «un vacío muy complejo que tenemos que llenar lo antes posible», explicó.
Durante su intervención, en materia laboral, el Arzobispo fue explícito sobre los riesgos que enfrenta Chile por la automatización que puede desplazar el trabajo humano a una escala enorme y el país carece de políticas de empleabilidad a la altura del desafío. Recordó su experiencia en Concepción, donde trabajadores de la industria del acero y del calzado quedaron sin opciones tras décadas en sus empresas. “Un empresario no puede garantizar empleo, pero sí puede garantizar empleabilidad. Y ahí se requiere una gran generosidad y una gran creatividad” enfatizando la necesidad de anticipar los procesos de reconversión laboral y preparar a las personas para los cambios que ya están ocurriendo.
Señaló que en Chile, como en América Latina, prácticamente no existen marcos jurídicos para gobernar esta tecnología, y reveló que la semana siguiente fue invitado a exponer ante un grupo de legisladores que reconocen la urgencia de actuar.
El Arzobispo apuntó directamente a que uno de los nudos más sensibles del debate global es la concentración de poder. “Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma como ahora. Pero es un poder concentrado en un pequeño grupo de personas”, advirtió, citando los planteamientos de la encíclica papal, que llama a establecer marcos jurídicos adecuados y vigilancia independiente para evitar los monopolios y proteger la verdad pública.
Chomali además planteó que la inteligencia artificial hace obsoletas las categorías tradicionales del debate público, asegurando que “las categorías de izquierda y derecha ya no tienen ningún sentido. Las nuevas categorías van a ser manipulados o manipuladores, libres frente a la inteligencia artificial o no”. Por lo mismo llamó a que esta reflexión cambie la educación en la familia, en los colegios y en la educación superior.
En el ámbito educativo, Chomali alertó sobre una crisis silenciosa pero profunda, asegurando que el 44% de los jóvenes de 15 años percibe que no sirve para nada, y la irrupción de la inteligencia artificial agravará esa sensación si no se actúa. Citó estudios de neuropsiquiatría infantil que documentan el daño de los dispositivos digitales en la regulación emocional, la atención y el deseo de vínculos humanos. “Los proyectos educativos actuales quedarán obsoletos. Hay que pasar de una formación centrada en programas y resultados medibles a una que ayude a los jóvenes a sacar lo mejor de sí”, señaló.
La encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV es el primer documento magisterial de la Iglesia Católica dedicado íntegramente a la inteligencia artificial. Según Chomali, su tesis central no es tecnológica sino antropológica: el dilema no es aceptar o rechazar la tecnología, sino si esta custodia lo humano. La encíclica convoca a más sectores a tomarse el tema en serio y exige voces morales que los incentivos del mercado no puedan doblegar. Para ilustrar el punto, el Arzobispo citó al cofundador de Anthropic, quien reconoció que los laboratorios de inteligencia artificial operan bajo incentivos que pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto explicando que “nuestra humanidad es frágil y por ello magnífica. Los proyectos transhumanistas olvidan que aquello que pretenden erradicar es, paradójicamente, lo que da sentido a la vida que pretenden prolongar”.
Tras la exposición del cardenal Fernando Chomali, se desarrolló un panel de conversación moderado por la vicerrectora de Inteligencia Digital de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Durante el diálogo, Aguirre destacó que la inteligencia artificial representa una oportunidad para el desarrollo del país si se pone al servicio de las personas. «Podemos estar adelante de la tecnología y ponerla al servicio del conocimiento, de la verdad y del futuro del trabajo. Ese es el desafío que tenemos como sociedad: impulsar una innovación que fortalezca a las personas y contribuya al bien común», afirmó.
Frente a estas reflexiones, el presidente de ICARE, Renzo Corona, valoró el llamado del cardenal Chomali a poner la dignidad de las personas en el centro del debate sobre la inteligencia artificial. «Su reflexión final nos recuerda que el verdadero desarrollo no se mide solo por los avances tecnológicos, sino también por nuestra capacidad de ponerlos al servicio del ser humano. Ese es un desafío que interpela directamente al mundo empresarial», afirmó.
Al cierre de la intervención, el Cardenal anunció que el 21 de agosto al medio día presentará una carta dirigida a los empresarios chilenos, tal como ha escrito antes cartas a profesores, en la que abordará la responsabilidad del mundo empresarial frente a la transformación tecnológica.
Corona, cerró el encuentro invitando al cardenal Chomali a volver a la institución para abrir un ciclo de conversaciones sobre natalidad, prevención, pobreza y reinserción, «y tantos otros desafíos que tenemos en Chile». El arzobispo acogió la invitación.







