Señor Director: El otrora famoso Hotel Chucumata de Cavancha demuestra el estado de abandono en que están muchas edificaciones de Iquique.
Ahora le instalaron alambradas de púas y rejas. Seguramente para evitar alguna «toma», lo que no sería raro en los tiempos que corren, tal como ha sucedido en varias ciudades del país. Están en su derecho.
Entonces, él o los dueños de ese terreno, decidieron enjaularlo. ¿Y qué pasa con la ciudad que caminaba a paso firma a consolidar la industria del turismo, pero que con la insurrección social y la pandemia se vino a pique?
¿No hay algún servicio público o la Ilustre Municipalidad de Iquique que le preocupe este tema? También deberían preocuparse de despejar Cavancha. Nadie sabe para qué sirve el lugar donde funcionaba el Palacio de los Lobos y de los yacarés. Por favor, hagan algo. Se trata del bien de Iquique y de todos.
Esther J. Ortiz N.







