Señor Director: Siempre me ha gustado el programa City Tour. En estos días de pandemia me he puesto a verlo. En Youtube están todos los programas.
Ya son más de diez años de mostrar con calidad, sencillez, simpatía y con un crítica abierta a la sinrazón en el rubro de la arquitectura, el diseño, la construcción y cosas mal hechas. Hemos aprendido a ver para contribuir a mejorar la calidad de vida. Aunque esa meta se pueda ver lejos.
Federico Sánchez (El Quijote) y Marcelo Comparini (Sancho) enseñan y entretienen. Una vez hasta le tiraron flores a la Remodelación El Morro acá en Iquique (14° capítulo temporada 2011, Iquique parte 1 (2-junio-2011; 15° capítulo temporada 2011, Iquique parte 2 (9-junio-2011)). Y eso que muchos la miran en menos. Pero Federico que sabe de arquitectura, diseño y hacer bien las cosas, reconoció que ese conjunto habitacional tiene lo suyo. Y la altura que no invade como las enormes torres que sí abruman con una terrible densidad poblacional en poco espacio que aburre y perjudica. De tal forma que luego sus dueños se latean y arriendan sus departamentos y viene el descuido en que caen muchas torres. Lo que es un drama porque es difícil poner de acuerdo a 600 ó 700 vecinos en un espacio reducido. Es tan difícil como terminar con los bocinazos en tantos picantes que creen que porque andan en auto han tocado el cielo.
Estos dos amigos que ya han batido record caminando 10 años, no se cansan. Y es curioso no paran ni a tomar una bebida ni un bocado. Le dan duro a la caminata. Al parecer, cuidan la línea, como si se tratara de aplicar bien un ochoavo en una esquina.
Esta caminata podría estar en la línea de los peripatéticos, puesto que enseña en el caminar y, de verdad, se aprende bastante. Dejan su huella. Entonces, no está todo perdido.
Como nada es perfecto pienso que Federico y Marcelo tienen enemigos. Y esos deben ser los que tienen a cargo las oficinas de obras, los alcaldes mediocres y los concejales que más caso le hacen a los partidos que a los vecinos, como sucede también con los cores, salvo honrosas excepciones a lo largo del país. Esos que muchas veces dan la pasada a lo que no deben y así se cometen aberraciones en el diseño de las ciudades, que perjudican el buen vivir de los vecinos y que se han hecho fieles a la “ley del mono”, que es lo mismo que hacerse el leso al no respetar las normas.
En sus viajes a varios países hemos aprendido que aún estamos lejos en cuanto a urbanidad. En Inglaterra mostraron barrios de corridas de casas como las hay en algunos barrios de Providencia. Nada que envidiar. Sólo hay que preocuparse del mantenimiento y a estar atento a las aberraciones en cuanto se asomen.
No podemos dejar de felicitar también a los camarógrafos, que usan hasta drones; al sonidista y al que elige la música. Un 7 para ellos. Deseo larga vida a este programa que entretiene y enseña a ser mejores. Les dedico un quicio con puerta ancha de color esperanza con vista al progreso.
Manuel Luis Brune M.







