Señor Director: En Chile hay un dicho popular que dice: “Anda pateando la perra”. Como todo está cambiando, ahora apareció un caso donde un futbolista en vez de patear la pelota, le dio duro a uno de sus dos gatos regalones.
Tal acción le costó el repudio general al futbolista francés Kurt Zouma, jugador del West Ham, condenado por la justicia británica a 180 horas de servicios comunitarios por maltratar a su “Micifuz”. Además, el club lo multó en 321 mil dólares y una reconocida marca le quitó el auspicio. Entonces, ahora que está pagando el castigo, debe andar “pateando la perra”.
Y, además, el Tribunal de Londres le prohibió al defensa de 27 años, tener un nuevo gato durante 5 años. Aunque el tiempo pasa volando, lo más seguro es que este agresor no quiero saber nada de gatos. Además, nadie lo recordará como un buen defensa, sino como un bueno para chutear mininos. En otros latitudes dirían que estaba estresado, que la detención no corresponde y no le hubiera pasado nada. Incluso le hubieran regalado otro gato, para pasar la pena del castigo. Es que así está la cosa en los días que corren, donde muchos quieren ir raudos y yo, como vieja, me pregunto para qué.
Como corolario les cuento que eran dos los gatos. Uno se libró de la “chuleta”. Ambos están bien cobijados en un refugio gatuno. Tal vez echándole de menos a su amo porque nuestros hermanos animales son fieles y leales; más que nosotros los seres humanos, autocalificados como racionales.
Rosalía Lourdes Andrade Y.







