Señor Director: Me mato de la risa, como se dice aquí en nuestro país. Es que uno siempre piensa que los que llegan a ser presidentes, líderes mundiales, distinguidos y notables en las artes y letras, en el cine mundial, en la música, el deporte, etc., son seres diferentes.
Pero no.
Son simples mortales. Como usted y yo.
Y, claro, hablan con términos de uso diario, comunes y corrientes más refranes y proverbios, como todos. Sólo que en ciertas ocasiones “guardan la compostura”, como se decía en el siglo pasado.
¿Todo esto a qué viene? Es que la semana que pasó leí por internet dimes y diretes de los líderes mundiales de Estados Unidos y Rusia. Así es. Putin fue calificado por Biden como “asesino”. Entonces, rápidamente el líder ruso exclamó: “El que lo dice lo es”.
Como no reír. De inmediato, me recordó mi infancia y tiempos de escolar.
Últimamente con tanta desgracia, la pandemia, la situación económica y las varias elecciones que vienen, hay que saber “mirar las noticias”. Si usted las observa con detención se reirá porque hay cosas que llaman a una sonrisa o más. Haga la prueba.
También vi un video que anda en las redes sociales acerca de la manera de hablar de la presidenta del Colegio Médico de Chile, Izkia Siches. Uno se imagina que por su cargo debe hablar correctamente, pero no. Acompañó sus comentarios o dichos con gestos que los afirmaban. Como decir y mostrar: “el nivel de tapa”. No me quedó más que reírme.
En mi caso, recibí tal formación en la casa y en el colegio que jamás diría palabrotas en público. “Eso no se hace”, decían las mamás y las tías. ¡Es que así era! De lo contrario, decían que significaba “mostrar la hilacha”. Era severa la formación que recibimos las de mi tiempo. La presidenta del Colegio Médico por supuesto motivó un comentario de uno de los aludidos, el doctor Enrique Paris, ministro de Salud, a quien ella calificó de “buen soldado”. Este, al ser consultado por esas palabras, dijo: “A palabras infecciosas, oídos penicilínicos”.
Como no reír. Otra frase de nuestra época.
También me llama la atención el hablar de muchos políticos. Algunos dan vergüenza ajena. Y, sí. “Muestran la hilacha”.
Es común que para afirmar sus comentarios o declaraciones a la Prensa, digan: “Voy a ser bien honesto”. Se echan al agua solos. Se es honesto siempre, no cuando la situación lo requiere. También dicen: “La verdad de las cosas”. Es que así se ponen el parche antes de la herida. Se echan al agua solos que están mintiendo. No tienen claro que la verdad es una sola y evidente.
Imposible no reírse aunque estemos en pandemia y más encima en cuarentena.
“Chabela”, perdón, Adiós.
Rosalía Lourdes Andrade Y.







