A nivel global hay factores que inciden en la crisis inflacionaria que golpea duramente a la mayoría de los países del orbe; la invasión de Rusia a Ucrania, las sanciones económicas de los países occidentales a Moscú, la crisis de contenedores y proveedores y las secuelas de la pandemia que no cesa, por nombrar algunos.
El fenómeno se repite en Europa, USA y por supuesto, en América Latina donde los indicadores regionales superan los dos dígitos, y no se espera bajas hasta finales del segundo semestre. Agrava la situación la guerra en Ucrania y el confinamiento masivo en China por rebrote de covid-19 que provoca incrementos en los precios de combustibles, alimentos y fertilizantes, alzas o sobrecostos en las cadenas de suministros y estancamientos del transporte marítimo que le han dado impulso a la inflación a nivel mundial.
En nuestra región, son Brasil, Chile y Paraguay los que presentan inflación anual por sobre el 10%, Argentina y Venezuela sobrepasan por mucho estas cifras desde hace varios años, Bolivia y Ecuador muestran las tasas inflacionarias anuales más bajas, México, Perú, Colombia y Uruguay van encaminados al umbral de los dos dígitos.
La inflación genera aumento de la pobreza e incremento de la desigualdad, por consecuencia, malestar y rebrotes de tensión social. Para garantizar el orden y la tranquilidad, los gobiernos deben focalizar las ayudas mediante subsidios a los bienes y servicios que producen inflación, como rebajar impuestos y aranceles a las importaciones, estabilizar precios mediante aportes del estado y entregar ayudas a los hogares de menores ingresos hasta que los precios internos se ajusten en función de los precios internacionales.
Todas las medidas que se introduzcan en la economía para frenar el efecto inflacionario deben ser sostenibles con las finanzas públicas, es decir, no se debe hipotecar el futuro de la nación. Por el contrario, se requiere propiciar el crecimiento económico, dar estabilidad a todos los mercados, al sector privado y potenciar y darle mucho foco a la empleabilidad.
*Darío Blanco, Gerente de la Asociación de Usuarios ZOFRI A.G. 1







