En una emotiva ceremonia desarrollada en el sector de estacionamientos del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Iquique, CCP, se recordó el vigésimo sexto año de la muerte del joven gendarme, Juan Monsalve Meriche, quien fue abatido por cuatro internos que simularon ser trabajadores de la construcción, asesinándolo a quema ropa falleciendo en el mismo lugar.
El acto contó con la asistencia de la directora regional subrogante de Gendarmería, teniente coronel, Lenka Urritia, la alcaide del CCP, mayor Jéssica Jiménez, funcionarios y funcionarias.
La ceremonia se inició con el recuerdo de la mañana del 6 de noviembre de 1995, cuando los internos simularon llevar a un supuesto trabajador herido, mientras realizaban faenas de construcción del protón de acceso de calle Barros Arana. En ese momento transportando al supuesto lesionado en una carretilla, se encuentran a boca de jarro con el joven gendarme a quien le quitan su arma de servicio y lo acribillaron en el mismo lugar.
En ese instante se produce un intercambio de fuego cruzado con el funcionario que estaba en la garita del lugar, quien dejó herido a uno de los internos, el que posteriormente fue dejado por sus compañeros, al huir en un taxi “Lada”, que los esperaba en las cercanías del lugar.
Los capellanes católico y evangélico, elevaron una oración al Todo Poderoso, para que el mártir de esa unidad reciba la vida eterna y que disfrute de la presencia de Dios en los cielos.
Posteriormente la alcaide, Jéssica Jiménez, se refirió al acto indicando que esa instancia en particular no quede en el olvido. “Es necesario que las generaciones venideras no olviden esta ceremonia y siempre se recuerde al mártir de nuestra unidad. Este recuerdo no puede quedar en el olvido, sino que Juan Monsalve, siempre estará en el corazón de todos los funcionarios del CCP de Iquique”.
La colocación de la ofrenda floral estuvo a cargo de la directora regional subrogante, teniente coronel, Lenka Urrutia con la alcaide del CCP, mayor Jéssica Jiménez, como testimonio del recuerdo por el joven gendarme.
La actividad continuó con una romería al monolito que recuerda el sitio exacto, donde encontró la muerte el funcionario, que ocho meses antes, había egresado de la Escuela de Gendarmería. En el lugar también, se entregó una oración por su eterno descanso, ocasión en que la mayor Jiménez, relató parte del episodio de lo ocurrido la mañana del 6 de noviembre de 1995.






