Señor Director: El crecimiento de los pagos digitales ha traído consigo nuevos desafíos para la seguridad de las transacciones y la confianza de los usuarios. En este contexto, desde el 1 de agosto comenzó a exigirse la Autenticación Reforzada de Clientes en determinadas operaciones, como transferencias electrónicas y enrolamientos digitales, incorporando mayores mecanismos de verificación para prevenir fraudes.
Sin embargo, la seguridad de los pagos digitales debe ir más allá del cumplimiento normativo. Para la industria, el verdadero desafío está en anticiparse a las amenazas, detectar oportunamente operaciones sospechosas y proteger tanto a consumidores como a comercios, sin afectar la experiencia de pago.
A medida que más personas y negocios adoptan medios de pago digitales, la confianza se convierte en un factor clave para su crecimiento. Por eso, avanzar hacia transacciones cada vez más seguras, simples y accesibles no solo es una responsabilidad de la industria, sino también una condición fundamental para seguir impulsando su desarrollo.
Sandra Ferrada
Gerenta de Riesgos y Ciberseguridad de Klap








