Señor Director: En el mensaje a la nación de este miércoles, el Presidente Boric señaló que su gobierno está comprometido con “el derecho a los cuidados paliativos y a una muerte digna”, haciendo como sinónimos el concepto de muerte digna con la muerte asistida por un profesional sanitario, ya sea mediante eutanasia o suicidio asistido.
Induce a que se crea que sólo se puede lograr la “muerte digna” mediante estos procedimientos, quitándole así valor a otras opciones de cuidado al fin de vida.
Podría entenderse, erróneamente, que las personas que optan por cuidados paliativos o que “mueren en el sueño” tuvieron muertes “indignas”, lo que sería una mala señal para muchas personas que en realidad no desean terminar su vida mediante eutanasia (en países con amplia disponibilidad y aceptación de estas prácticas, menos de un 5% de las muertes son producidas por un profesional sanitario).
Sugiero que, con urgencia, nos preocupemos por lograr que todas las personas tengan una “vida digna hasta su muerte”, incluyendo la correcta implementación de la ley de cuidados paliativos universales promulgada este año.
Para la necesaria discusión que vendrá sobre este tema, es imprescindible que se usen correctamente los términos, de tal modo de evitar confusiones.
Sofía Salas Ibarra
Centro de Bioética, Facultad de Medicina
Clínica Alemana Universidad del Desarrollo
(Foto referencial)







