Una muy buena convocatoria logró la primera sesión de los Diálogos Sociales en la región de Tarapacá, instancia en la que participaron, artistas, sindicatos, gremios, organizaciones y centros culturales, para exponer las carencias y las mejoras de las condiciones laborales de trabajadores mujeres y hombres del sector cultural.
«La Agenda Trabajo Cultural Decente, es un compromiso del Presidente Gabriel Boric e impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, apunta a crear el Estatuto del Trabajador Cultural para atender las particularidades del sector. A futuro, esto implica el lanzamiento de un nuevo programa de fortalecimiento del trabajo cultural para el año 2023, el cual permitirá reforzar el trabajo, mejorar las condiciones laborales y dar respuesta a las demandas de gremios, sindicatos y organizaciones culturales», señalan los promotores de esta actividad.
Rodrigo Pérez, jefe de la Dirección de Educación de la Subsecretaría de Previsión Social, señaló que «para nuestro Gobierno es un compromiso prioritario avanzar en mejores condiciones laborales para quienes trabajan en el sector cultural».
Actualmente -dijo- «tenemos un mayor conocimiento de las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras culturales, gracias al nuevo Registro de Agentes Culturales que, con un universo de casi 72 mil personas, nos permite dimensionar al sector e identificar su distribución y áreas de desempeño».
Pérez, agregó que, “En base a esta nueva herramienta, podemos decir que un 70,9% de los trabajadores culturales es independiente y sólo un 15,6% declara desempeñarse en un espacio dependiente. Dentro de este grupo dependiente, un 37,4% mantiene contratos temporales, y un 57,4% labora en proyectos específicos. Pero hay algo más preocupante aún, y es que un 32,2% de estos trabajadores no tienen contrato, y un 17,3% emite boleta de honorarios”.
«Así, vemos que las condiciones de informalidad, inestabilidad e inseguridad se mantienen. Además, para nadie es novedad que la pandemia profundizó la precariedad del sector, y hoy nos hace tomar conciencia aún más de la necesidad de proteger y regular este campo laboral», agregó.
Esta iniciativa diseña e implementa medidas y acciones que impulsan los derechos laborales para el sector cultural, algo inédito para el país. Y es que los trabajadores de las culturas desempeñan un papel clave que permite que las distintas disciplinas impacten en la evolución de las sociedades, con desarrollo y sostenibilidad.
«Hoy, buscamos el reconocimiento y dignidad para quienes se dedican a la cultura, porque queremos que tengan derechos que respalden su desarrollo y potencial, y puedan vivir de lo que han decidido hacer», dijo.
Trabajo Cultural Decente
La OIT define el trabajo decente como el empleo que genera un salario justo y protección social, resguardando los derechos fundamentales del trabajo e incorporando el diálogo social como método fundamental para la elaboración de consensos. El concepto reconoce el carácter multidimensional del quehacer y la importancia no sólo para el bienestar de los trabajadores y trabajadoras sino para la sociedad en su conjunto y el desarrollo del país.







