La isla de Chiloé es conocida por sus mitos, tradiciones y oficios: mingas, curantos, telares y figuras como el Trauco forman parte de una identidad única en
Chile. Pero existe otra tradición que poco a poco ha ido desapareciendo: las regatas de lanchas tradicionales chilotas, veleros de madera construidos
artesanalmente que durante siglos navegaron los canales del sur y que hoy sobreviven apenas en la memoria de sus comunidades. Ese patrimonio marítimo
es el que busca rescatar el documental Los últimos vientos, dirigido por Juan Francisco Cox y protagonizado por el fotógrafo Claudio Pino.
En el marco de los Días de los Patrimonios, este sábado la Universidad de los Andes (Uandes) realizará una jornada organizada por Extensión Cultural, donde se exhibirá el documental y estará presente su director para conversar con el público. La actividad también tendrá especial foco en la cultura chilota, con un taller de telar tradicional y espacios dedicados al patrimonio del archipiélago.
“En 1986 me invitaron a fotografiar la Regata Chilota y lo que comenzó como un trabajo terminó transformándose en una misión”, recuerda Claudio Pino. “Fui
descubriendo a una clase de chilotes navegantes capaces de vivir del mar, la montaña y la tierra”.
El fotógrafo destaca que estas embarcaciones fueron durante siglos fundamentales para conectar comunidades aisladas. “Eran el medio de transporte para comerciar y trasladarse entre las islas. Hoy quedan muy pocas y su futuro es incierto”, señala.
Sin embargo, también destaca iniciativas que buscan mantener viva esta tradición. “Hay jóvenes chilotes impulsando movimientos como ‘Volvamos al Mar’, donde cada año recorren las islas en veleras tradicionales para que no se pierda la cultura marinera”. Para el director Juan Francisco Cox y académico de la Facultad de Comunicación, el documental busca preservar una identidad que poco a poco se ha ido perdiendo. “El rescate patrimonial permite que estas historias no queden en el olvido. Muchos niños chilotes hoy desconocen esta forma de vida profundamente marina y navegante”, afirma.
Cox además enfatiza el valor del registro visual para conservar la memoria cultural. “La fotografía y el cine permiten preservar momentos irrepetibles. Cuando vemos estas imágenes entendemos cómo eran los puertos, los navegantes y la vida chilota de esa época”.
La actividad en la Uandes busca justamente acercar ese patrimonio a nuevas generaciones y poner en valor tradiciones, oficios y formas de vida que forman parte de la identidad cultural del sur de Chile.







