Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en medio de la crisis en Oriente Próximo, marcada por la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas petroleras a nivel global.
La decisión se da en un escenario de alta incertidumbre energética, con problemas en la producción y transporte de crudo, lo que ha generado preocupación en los mercados internacionales.
Juan Nagel, académico de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), señala que la decisión se trata de un cambio relevante en el mercado global.
“La salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP es un evento importante en el futuro del mercado energético mundial. Recordemos que la OPEP busca restringir la oferta de petróleo, imponiéndole cuotas de producción a sus estados miembros”, agrega.
UN GOLPE A LA OPEP Y SUS EFECTOS EN EL MERCADO
La situación impacta la capacidad de coordinación del bloque, sostiene el economista, ya que debilita la organización, “y eso es bueno para los consumidores, en el sentido de que a mediano plazo los Emiratos Árabes Unidos podrán aumentar su producción petrolera más allá de los dictámenes de la OPEP”.
Por otra parte, el escenario también refleja tensiones internas que se arrastran hace tiempo. “Durante años, muchos países han expresado inconformidad la manera de manejarse la OPEP. La OPEP cada vez más depende de las decisiones que toma Arabia Saudita, que es el productor más grande de la organización, y se han visto amenazados también por el crecimiento de producción en otros países, como en Estados Unidos, por ejemplo”, dice Nagel.
Finalmente, el académico de la Uandes señala que el impacto de la situación podría sentirse en los precios del petróleo. “Todo movimiento que busque debilitar a OPEP es buena para los consumidores”, sentencia.







