Hace un par de días terminó la publicidad electoral autorizada por la ley. Claro que los equipos políticos que tienen programas contratados en radio emisoras, con cierta habilidad continúan promocionando a sus candidatos. A veces, le llaman invitados especiales para abordar la realidad política. Se puede percibir claramente, entonces, que se la ingenian para continuar “candidateándose”. Todo esto se traduce en recursos económicos y los que tienen más, pueden darse ese lujo. Pero, no hay que tomarse muy en serio este subterfugio, ya que, en las redes sociales la campaña es feroz y “a todo dar”.
Nuevamente, estamos en presencia de elecciones. Ahora, no estamos concurriendo a votar en forma tradicional. No, no de ninguna manera. Estas elecciones tienen dos agregados especiales y que no se encuentran en ninguna parte de la historia republicana de Chile. Estas son las elecciones de los Gobernadores y los Constituyentes. Entonces, elegiremos: 1) Alcaldes 2) Concejales 3) Gobernadores y 4) Constituyentes. Es de perogrullo; cuatro papeletas y en cada uno de ellas se debe votar por solamente “una” preferencia. Si alguien marca dos en un voto, entonces, valga la redundancia, el voto es “nulo”.
Desde, mi punto de vista, sí uno pudiera clasificarlas en lugar de importancia, creo que sería un error de análisis privilegiar una sobre otras. Todas estas votaciones son importantes. A la vez, nadie puede discutir que la elección de los Constituyentes tiene una trascendencia en la transformación del modelo de Estado que queremos construir. Por supuesto, es la primera vez, que se escribirá una Carta Magna, desde la base ciudadana y con representantes elegidos por nuestro pueblo.
Sin embargo, la participación ciudadana, es de máxima gravitación. Pues, recordemos el Plebiscito del año pasado, ganó por una aplastante mayoría la opción de una nueva Constitución. Entonces, por simple lógica hay que concurrir a los lugares de sufragio, para que se haga realidad. De lo contrario, seguirá el reinado impuesto por la dictadura de Pinochet y profundizado en la transición: del Estado empresario, monárquico y extremadamente neoliberal.
Siguiendo otro punto de vista en la línea argumentativa, no podemos equivocarnos en nuestras preferencias y candidatos, Hay quienes, recién aparecen como defensores de la dignidad, derechos ciudadanos y justicia social. Sin embargo, Se opusieron a la participación ciudadana para modificar la actual Constitución. Se la juegan por mantener a las AFP’s y una parte de la derecha del “Chile Vamos” se opuso al retiro del 10% de los fondos para hacer frente a la crisis económica y a la pandemia del Covid-19. Insistiré, aquí hay que tener presente las excepciones y que le dieron las espaldas a los más poderosos de este país. Ahora, la clase política de este sector del oficialismo, con un pragmatismo comunicacional sorprendente, muy propio del arte de mentir, como actores de cine, se colocan al lado de las grandes demandas del pueblo chileno.
Por cierto, cada uno es libre para elegir por quién votar. Apoyar a un determinado candidato no es una cuestión difícil. Los que somos iquiqueños, conocemos nuestra ciudad, a sus líderes y la tradición familiar de quienes están en la lucha por el poder. También, queremos la renovación en la política y esto no significa dar carta blanca a los rostros más destacados y de reconocida acción social. ¡Para saber quién es quién de verdad! hay que hurgar en el vecindario y llegar a las cosas que se dedica en el barrio, en la universidad y en el trabajo. Ver quienes lo respaldan, tanto a nivel nacional como en el plano regional. Entonces, que mejor diagnóstico para decir “Este es mi candidato”. No es mi intención descalificar nombres, sea por partidos y/o independientes, pero tampoco se trata de ser capturado por la simple propaganda política.
Con el paso de los años uno aprende. También he cometido aciertos y errores. Siempre lo hice tomando como base el compromiso político asumido por el candidato y su currículo vitae, por así decirlo. Solamente decir que, lo hice por mis ideales, conciencia y de corazón.
El mirar a los ojos del candidato me gusta. Leer sus propuestas no pasa de ser conocimiento general necesario. Lo que perdura en el tiempo es su trabajo, sus obras y su accionar por el bien común. No deseo políticos de enchufe eléctrico y que se atornillen en cargos públicos, designados por el poder de los gobernantes de turno. Por favor, quiero que la democracia se fortalezca y no sea una escalera para el enriquecimiento personal.
Veamos algunas ideas cualitativas y valóricas que debemos tener presente al momento de elegir a nuestros políticos/as, por ejemplo: Honestidad a toda prueba, incorruptible cien por ciento, leales a sus principios cívicos, amante de la justicia hacia los más vulnerables, luchador incansable contra la pobreza, fortalecer el progreso de la comunidad, ser eficiente en grado máximo en sus responsabilidades, mostrar diferencias con el nepotismo y otras lacras de nuestra sociedad. Esforzarse para ser un ejemplo del político valiente que está al lado de sus electores, antes que estar a las órdenes del partido y alianzas políticas. En fin, seguramente, hay otras condiciones que pueden destacarse como la solidaridad con el sufrimiento humano, el rol en favor de los más desamparados, etc. Ser candidato, es mucho más que ser simpático, tener un título ´profesional y un buen “bla-bla”.
Sí, tengo mis preferencias. Son personas muy capaces, con trayectoria social; leales a la causa del pueblo. Espero que ellos sean electos para el cargo en que se postularon, entonces, misión cumplida y ojalá que ninguno de ellos no me defraude. No daré a conocer en esta columna sus nombres, pero sí diré que mi actuación es transversal, cargado hacia el progresismo y la centro izquierda. Amigo/ga lector, respeto su legítima opinión de ser diferente. No soy dueño de la verdad absoluta y demos un paso hacia adelante.
nmonijalba@gmail.com
*Las opiniones y conceptos expresados por los columnistas son de su exclusiva responsabilidad y no necesariamente representan la línea editorial de este medio de comunicación.






