- Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo tienen, según el INE, tasas de desocupación por debajo o cercanas al promedio nacional. Sin embargo, el sondeo de DefensaDeudores.cl muestra que el deterioro de ingresos y el sacrificio de pagos financieros son más altos ahí que en el resto del país: bajo desempleo no es sinónimo de estabilidad financiera.
De los encuestados de la macrozona norte (Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo) en un nuevo sondeo de DefensaDeudores.cl, un 77,6% señala haber perdido su empleo o visto caer sus ingresos en los últimos dos años, por sobre el 73% nacional.
Sin embargo, según el INE, la desocupación en el trimestre móvil abril-junio de 2026 fue de 9,6% en Arica y Parinacota, 8,0% en Tarapacá, 6,2% en Antofagasta —la más baja de todo el país—, 9,0% en Atacama y 9,2% en Coquimbo: todas iguales o por debajo del 9,4% nacional.
La contradicción aparente tiene una explicación: no se trata solo de perder el empleo, sino de que el ingreso no alcanza aunque se mantenga el trabajo. Un 52,9% de los encuestados de la macrozona señala que sus ingresos cayeron aunque mantuvo su empleo o actividad, la principal causa de deterioro en la región.
El sacrificio de pagos financieros es el más alto de las cuatro macrozonas analizadas: un 78,2% dejó de pagar tarjetas o líneas de crédito (69,4% a nivel nacional), y un 80,5% protege hasta el final las cuentas básicas del hogar. También es la macrozona donde más se protegen las deudas con familiares o avales (34,5%, contra 27,7% nacional).
“En el norte el desempleo no cuenta toda la historia. Hay ingresos variables, temporada de faenas, trabajo por proyecto: el sueldo puede existir y aun así no alcanzar. Por eso vemos gente con trabajo que igual está sacrificando su tarjeta de crédito y cuidando primero las deudas con la familia que la avaló”, explica Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Consultados por la razón de su orden de pagos, un 27,6% de los encuestados de la macrozona dijo que no fue una decisión —simplemente no alcanzó para nada—, la segunda cifra más alta entre las cuatro macrozonas, apenas bajo Valparaíso.
“Cuando casi tres de cada diez personas dicen que no hubo ninguna decisión detrás de qué dejaron de pagar, hay que tomarlo en serio: no es desorden, es que efectivamente no alcanzó. Ahí la renegociación formal, y no solo el ajuste mes a mes, es la salida que corresponde”, cierra Ibáñez.







