Empresa Portuaria Iquique (EPI) dio inicio al proceso para la concesión del Puerto de Iquique, presentando formalmente al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) una petición para que se pronuncie respecto del cumplimiento de las condiciones para la libre competencia contempladas en las bases de licitación, marcando con ello un hito fundamental.
El procedimiento tiene por objeto que el TDLC emita un pronunciamiento que establezca las condiciones bajo las cuales deberá desarrollarse la concesión de los frentes de atraque del puerto bajo un esquema mono operador, resguardando el cumplimiento de las normas de libre competencia. Dicho proceso regulatorio podría extenderse hasta 18 meses, y constituye un paso previo e indispensable para abrir el proceso de licitación, actualmente previsto para el año 2028.
La propuesta contempla la licitación conjunta de la totalidad de los terminales, configurando un modelo integrado de operación portuaria. Como parte de las inversiones obligatorias, se considera la extensión del Terminal N°1, junto con un conjunto de obras opcionales que permitirán al futuro concesionario ampliar la capacidad del recinto, elevar los estándares de servicio y responder al crecimiento proyectado de la demanda.
Al respecto, el presidente del Directorio de Empresa Portuaria Iquique, Max Barrera Perret, destacó la relevancia estratégica de este avance: «Con la presentación ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia estamos dando un paso decisivo para fortalecer el comercio exterior y proyectar al puerto y a nuestra región a un modelo logístico sustentable para los próximos 20 años. El diseño de esta nueva concesión responde a los desafíos futuros y reafirma nuestro compromiso con el desarrollo de infraestructura moderna, el aumento de la competitividad y la consolidación de Iquique y Tarapacá como un polo logístico estratégico y motor de crecimiento para el norte de Chile».
El análisis de competencia incorporado en la presentación aborda las eficiencias operacionales derivadas de una administración integrada de ambos terminales, así como los mecanismos de resguardo destinados a garantizar condiciones de acceso equitativas, transparencia tarifaria y la prestación competitiva y no discriminatoria de los servicios portuarios.
La nueva concesión comenzará a operar el 1 de julio de 2030 y tendrá una vigencia inicial de 20 años, con la posibilidad de extenderse por 10 años adicionales. Este nuevo ciclo permitirá fortalecer la posición del Puerto de Iquique dentro de las cadenas logísticas y del comercio marítimo internacional.
Las proyecciones de crecimiento del puerto se sustentan en diversos factores estructurales, entre ellos el desarrollo de los corredores bioceánicos, la expansión de la actividad minera, la apertura del cabotaje marítimo, la recuperación gradual de los flujos comerciales con Bolivia y las oportunidades asociadas a un nuevo modelo de gestión para la Zona Franca de Iquique, orientado a impulsar una mayor agregación de valor a las mercancías.
El proyecto de nueva concesión forma parte de una estrategia más amplia impulsada por EPI para fortalecer la competitividad logística de Tarapacá. Esta visión considera la construcción de una Política Logística Regional, desarrollada mediante un trabajo multisectorial de largo plazo, que incorpora ejes estratégicos, indicadores de gestión e iniciativas de infraestructura habilitante orientadas a potenciar el desarrollo logístico-portuario de Iquique y su área de influencia.








