La huella de Prat representa una fuerza inconmensurable e indefinible en la gente, con todos sus amores, dolores, alegrías, ideales, sueños, derrotas, victorias y fortalezas. Es casi un familiar, un amigo que lo encuentras retratado o en medio de una tertulia entre artistas y parroquianos.
Arturo Prat Chacón, el héroe más emblemático de la historia del glorioso. Su valentía y liderazgo durante la Guerra del Pacífico, especialmente en el combate naval de Iquique, lo convirtieron en un símbolo de fuerza y resiliencia.
Nuestro héroe soñaba con viajar después de la guerra, con sus hijos y mujer a un lugar del mundo para seguir con los estudios y trabajando como abogado. Con 31 años, es admirable, como el comandante de la corbeta Esmeralda prioriza el bien común en beneficio de la patria y el puerto iquiqueño.
La épica de Prat fue registrada en primeras planas de diarios en todo el mundo, registro colectivo a perpetuidad para testigos parapetados en los cerros y sobrevivientes del cisne hundido en el océano.
La cultura japonesa asimila las virtudes ideales de un guerrero a las características esenciales de un samurai y entre ellos destaca al marino chileno. (Rectitud, cortesía, valor, honor, benevolencia, honestidad y lealtad).
Cabe destacar que su pasión por el estudio y su estricto sentido de la responsabilidad, fueron características muy tempranas del joven Prat. Esta personalidad marcada por la disciplina y la exigencia, fue enriquecida a través del tiempo con una lealtad a toda prueba y un desarrollado sentido del deber hacia su país.
Tipo sencillo, bueno, que estudia, que lee, preocupado de los problemas sociales, enamorado de su mujer y amante de la familia. Sin embargo, pocos saben que antes de convertirse en un destacado marino y abogado, Prat estudió filosofía en el Instituto Nacional de Chile, donde obtiene el «bachillerato en Filosofía» en 1871. Su tema de examen fue “Historia Antigua, desde los tiempos primitivos hasta el Imperio Romano” . Como abogado, ejercitó su pluma por la moralidad de Chile y como marino blandiría su espada por su gloria.
Estas vocaciones de ser marino, ser abogado, y su amor por la democracia, nos rebelan una trilogía perfecta que definen el corazón y la inteligencia de nuestro héroe.
Dimensión moral y humana que nos permite entender y comprender sucesos cotidianos y sensibles a la comunidad.
Como por ejemplo, el espíritu aguerrido de los dragones celestes, épicas deportivas como la del Tani y Godoy que disputaron el título del mundo, Raúl Choque; campeón del título mundial de pesca y caza submarina en 1971 o Juan Belmar ganando la travesía náutica en mi amado barrio El Morro.
Pero Iquique no solamente es tierra de campeones y de riquezas mineras , también de escritores, poetas, artistas, profesores y héroes anónimos como los bomberos de Iquique que controlaron con gallardía tres incendios simultáneos el pasado 8 de octubre, fecha posterior a su aniversario número 149. Y recientemente el combate bravío para controlar el voraz incendio que afectó nuestro monumento histórico , la iglesia San Francisco.
Grande bomberos de Iquique, grande a todos los héroes del puerto heroico que se destacan en sus distintas áreas, grande a los héroes anónimos que día a día contribuyen a la paz social.
Grande al gran héroe de mayo, símbolo de la identidad chilena e iquiqueña. Su heroísmo y liderazgo han inspirado a generaciones de chilenos, y su legado continúa siendo trascendental en la contienda.
¡Grande Prat!
Sonia Pereira Torrico







