Incendio provoca la destrucción de prácticamente la mitad del poblado de Laonzana.
Lo que sabemos hasta el momento es que el origen de la catástrofe, habría sido una quema descontrolada.
Destruyó viviendas de pobladores y la sede comunitaria.
Sin perjuicio de la atención oportuna del incendio por funcionarios locales y bomberos de la provincia, igualmente la destrucción ocurrió.
Lo primero que se me viene a la mente es una máxima de un reconocido bombero, quien señala que los primeros 5 minutos son claves para enfrentar este tipo de emergencias. En caso contrario, después de ese tiempo, lo único que queda por hacer es controlar y mitigar.
Es lo que ocurre en la mayoría de los poblados en los cuáles no existen brigadas de emergencia, ni mucho menos estanques con agua que puedan utilizarse al inicio de la emergencia.
Por ello, lo segundo que se me viene a la mente, es algo que se ha venido planteando en mis columnas desde hace mucho tiempo, cual es que todos los poblados (no solo de la región) deberían disponer sistemas de emergencias autónomos en agua y en electricidad.
Específicamente, se trata de implementar, construir y operar sistemas que produzcan electricidad con sistemas fotovoltaicos y eólicos para activar bombas de impulsión que enfrenten con agua acumulada cualquier tipo de incendio dentro de los primeros minutos de la emergencia.
Es decir, consiste en un centro (construcción o container) donde se disponga de agua, electricidad y bombeo en un mismo lugar, disponible al momento que se necesite. Esa electricidad disponible no solo servirá para activar el bombeo, sino que también permitiría alimentar un televisor y cargar radios y celulares.
Este tipo de sistemas ya fue probado en los Liceos de Pica y de Pozo Almonte durante el terremoto del 2015. En esa ocasión se cargaron las radios de los funcionarios y bomberos.
Ha sido planteado anteriormente, en variadas oportunidades, sin embargo, esta alternativa de solución no se ha tenido en cuenta.
Los diseños y las pruebas de funcionamiento se disponen. Su construcción es relativamente simple y sus costos son de montos razonables.
Desde luego que en mi calidad de profesional especialista en temas de energía y agua, me pongo a disposición de las autoridades correspondientes para la entrega del know how de esta temática y tipo de soluciones, cuando así lo estimen, y en particular, para que sean instalados a la brevedad en todos los poblados de la región de Tarapacá.
Estoy convencido de que los sistemas autónomos en energía y agua, son la gran solución para enfrentar el problema de siniestros que afectan a los poblados del interior y caletas costeras.
Hernán Cortez Baldassano,
Ingeniero Civil U de Chile
Gerente General Enersa
hcortez@enersa.cl
www.enersa.cl







