La investigación del Sistema de Análisis Criminal (SAC) de la Fiscalía de Tarapacá, junto a la Policía de Investigaciones, permitió condenar a dos integrantes del Tren de Aragua que, entre 2021 y 2022, controlaban el comercio sexual en cuatro plazas del sector céntrico de Santiago.
Los acusados mantenían el control territorial mediante amenazas de muerte con armas de fuego y exigían a las mujeres el pago de multas, una “entrada” y sumas semanales por ejercer el comercio sexual en dichos lugares.
En el juicio se acreditó que las víctimas eran trasladadas desde otros países hasta Chile y quedaban bajo el control de la organización criminal, debiendo pagar más de $2 millones por su traslado, además de entre $100 mil y $200 mil semanales por el uso de las plazas. Luis Peraza Mijares, alias “Burrito”, era uno de los jefes de plaza y establecía los lugares, montos y mecanismos de cobro, mientras que Yondri Martínez Garcés integraba el grupo encargado de las acciones violentas. Entre los hechos acreditados estuvo el secuestro de una mujer a quien dispararon en un pie como castigo por mantener una deuda con la organización.
Tras la presentación de la prueba, que incluyó el testimonio de los policías que participaron en las diligencias, Luis Peraza Mijares fue condenado a penas que suman 30 años de presidio efectivo por asociación criminal, secuestro y trata de personas con fines de explotación sexual, mientras que Yondri Martínez Garcés recibió penas que superan los 10 años de presidio efectivo por los delitos de asociación ilícita y secuestro.







