Con el objetivo de fomentar la lectura, reconocer diversos autores y relevar la riqueza cultural de la literatura, jóvenes en proceso de reinserción social participaron en una actividad de celebración del Día del Libro, desarrollada en el Centro Arica de Internación Provisoria y de Internación en Régimen Cerrado (IP-IRC).
La iniciativa fue organizada por la encargada de biblioteca del centro, junto a las funcionarias Ina y Elena Quintana, quienes impulsaron esta instancia como una forma de acercar la literatura a los jóvenes mediante una experiencia participativa y dinámica.
Esta es la primera vez que el centro conmemora esta fecha de esta manera, destacando la activa participación de funcionarios y funcionarias de todas las unidades, quienes se sumaron caracterizando a diversos personajes de distintos géneros literarios, generando un ambiente lúdico y educativo.
Durante la jornada se habilitaron diversos stands temáticos inspirados en reconocidas obras de la literatura, como Harry Potter, Charlie y la Fábrica de Chocolate, El Principito, Shrek, Alicia en el País de las Maravillas, Drácula, La Metamorfosis y Romeo y Julieta, además de espacios dedicados a los cómics, lo que permitió una experiencia cercana, creativa y participativa para los jóvenes.
La jornada contó además con la colaboración de los profesores de la escuela Pedro Gutiérrez Torres, el programa PAI Jiwasa, la unidad de salud, la unidad administrativa y de la dirección regional, junto a la participación especial de la Agrupación Tuna de la Universidad de Tarapacá, quienes aportaron con un componente artístico a la actividad.
Al respecto, la directora regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Karen Medina Marín, destacó que “este tipo de iniciativas son fundamentales, porque permiten acercar a los jóvenes a la cultura y la lectura desde una experiencia significativa, fortaleciendo su desarrollo personal y ampliando sus oportunidades de reinserción social”.
Por su parte, Elena Quintana, interventora del centro IP-IRC y una de las organizadoras de la actividad, señaló que “quisimos generar un espacio distinto, donde los jóvenes pudieran vivir una experiencia especial en torno a los libros, conectándose con historias, personajes y emociones que también aportan a su proceso de crecimiento”.
La actividad logró incluir cultura, educación y la participación activa, donde se consolidaron herramientas claves en los procesos de intervención de los jovenes. A través de estas experiencias, se busca no solo fomentar el acceso a la lectura, sino también generar espacios significativos que fortalezcan la identidad, la creatividad y el vínculo de los jóvenes con su entorno, aportando de manera concreta a sus trayectorias de reinserción social.







