Señor Director: En tiempos en que se discute la reforma de seguridad es importante no quedarse en la discusión macro y profundizar en aspectos a menudo minusvalorados. Uno de ellos es el aporte que realiza la seguridad privada acreditada, que prácticamente iguala al Estado en número de efectivos y en capilaridad territorial.
En Chile actualmente existen más de 54 mil guardias de seguridad acreditados ante el OS10, similar número que el total de efectivos dedicados a tareas operativas de Carabineros, PDI y guardias municipales.
Su labor es aún más relevante en seguridad pública si se considera que son encargados de vigilancia de infraestructura crítica, puertos, mineras o zonas industriales y son quienes cuidan a las personas en atención de lugares públicos y establecimientos educacionales. Todo esto, además, en lugares donde el despliegue policial es restringido por el número de efectivos disponibles.
Es clave que se reconozca y potencie la labor disuasiva que cumple la seguridad privada y también el esfuerzo de los sectores productivos que financian su despliegue.
La seguridad privada acreditada no puede ser vista como un actor periférico, ya que es parte estructural de cómo el país protege su vida cívica y sus actividades productivas.
Javier Sotomayor
Director Grupo EULEN Chile
(Foto referencial)







