Estamos a las puertas de recordar un nuevo año de la Masacre de los obreros pampinos ocurrida en la histórica Escuela Santa María un 21 de diciembre, 1907. Es decir, el próximo Jueves 21 de Diciembre, se cumplen 116 años de esta tragedia humana y familiar.
El tiempo pasa y no sólo nos volvemos viejos, sino que también la memoria se vuelve frágil y olvidadiza. Además, sumemos aquellos sectores económicos y políticos que hacen todo lo posible para se borre de nuestra historia este trágico acontecimiento. A medida que pasan los años esta tragedia se distancia de nosotros. El drama, la impotencia, la rabia, los propios actores y sus familiares, con el cierre de las salitreras, también van quedando distantes, algunos en el olvido y otros totalmente ignorados.
Por el contrario a esta postura, existen destacados académicos y profesionales como Sergio González, Bernardo Guerrero, Iván Vera-Pinto, Miriam Salinas Pozo, de la UNAP; un antiguo comerciante e historiador de la ciudad, Mario Zolezzi y el doctor en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Wichita, de EE.UU., don Pedro Bravo Elizondo. Es imposible nombrarlos a todos. Solamente para poner un punto aparte, nombrar a Sixto Rojas Acosta, Luis Emilio Recabarren, Crisóstomo Pizarro. A los demás que se quedan en el tintero, les ruego mi perdón.
En verdad a nivel nacional, son muchos estacados Historiadores y Profesionales que han escrito sobre estos trágicos acontecimientos. Lo mismo ocurre en nuestra ciudad con notables trabajos literarios compendiados en diversos textos editados por nuevas generaciones de escritores. Incluso, hubo sobrevivientes de esta misma matanza quienes dejaron sus testimonios para la historia.
Así pasa el tiempo. A estas alturas ya no existe el Cementerio Nº2 y todas las tumbas por los lares de la población «Jorge Inostrosa», han sido removidas, restos humanos que se traslados a diferentes lugares. Me atrevería a decir, que en medio de la oscuridad de la noche, a vertederos desconocidos de la ciudad y otras a cementerios locales.
Pero se olvidan que en esta masacre murieron mujeres indefensas, madres y esposas, fieles cristianas y leales compañeras. Compañeras de sacrificio y del desierto, amantes del fuerte sol pampino. De las intensas heladas de la madrugada. Estas letras son para reconocerlas a ellas que estuvieron juntos a sus maridos y a sus hijos. Me parece que alguna institución debiera asumir la tarea de rendirles un gran homenaje especial. En especial conocer alguna de sus identidades.
Lo mismo ocurre con los niños, hijos de trabajadores y madres de la pampa. Hay una fotografía muy conmovedora en el libro de ediciones Biblioteca del Congreso Nacional, titulado: “Mirada Histórica, desde la Cámara de Diputado; página 50, en recordación de los 100 años de La Masacre de La Escuela Santa María”.
En estos momentos en Chile, estamos convocados al acto electoral del Plebiscito para decidir sobre el futuro Constitucional del país.Todos los medios de Prensa cubren este proceso vital para el presente y futuro de nuestro pueblo.
Este acto electoral del 17 de Diciembre, pienso que tiene que ver con el movimiento obrero de 1907. Por supuesto. La Huelga de los 18 Peniques, denominada así por varios historiadores, fue producto de un ”Estallido social”, de los obreros del salitre. Mientras que el presente acto electoral fue producto del “Estallido social” de 18 de Octubre de 1919.
El pueblo pampino demandaba en un petitorio, lo siguiente:
1. Económico. En el período de eliminación de eliminación del sistema de fichas, las Oficinas debían aceptarlas a la par. 2. Pago de jornales al tipo de cambio de 18 peniques. Suprimir por completo e4l sistemas de vales y fichas. 3. Comercio libre en las salitreras para evitar la especulación de las pulperías. 4. Balanzas y varas para cotejar peso y medidas en todas las pulperías. 5. Los cachuchos y achulladores serán cerrados con rejas de fierro para evitar accidentes. 6. Las familias de las víctimas de accidentes en los cachuchos deberán ser indemnizadas 5.000 – 10.000 pesos. 7. Al parar una oficina, el trabajador tendrá derecho a un desahucio de 10 a 15 días. 8. Los administradores no podrán arrojar a la rampla y aprovechar el caliche de los operarios sin pagar previamente el valor de las carretelas. 9. Habilitación de locales para Escuelas Nocturnas de obreros. 10. Sindicales. No podrá destituirse o remover a los organizadores del movimiento. Sí asi se hiciere, deberán ser recompensados con 300 a 500 pesos o un desahucio de 2-3 meses.
Ahora comparemos con lo que solicita el pueblo en este Plebiscito. Un Estado de derecho social y democrático. No que sean nuevas palabras o algo parecido a un cambio de consigna. No que se le ponga a un automóvil barato, ahora se le ponga una insignia de un súper auto. Mentiras que no son aceptables.
Está en juego la política laboral del Estado y otras importantes materias nacionales. Desde 1907 hasta el día de hoy, pasando por el período más oscuro de nuestra patria, como la dictadura, Chile merece tener una Constitución, que se haga cargo de su presente y tome con esperanza el Desarrollo, ese es su Futuro. Una Constitución que sea la casa de todos. ¡Fin a las injusticias y a la corrupción! Yo mantengo firme mi convicción… Usted, haga lo mismo. Suerte, estoy con la clase trabajadora… Gracias.
Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com
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