Señor Director: Cuando muchos creen que en Iquique hay sólo baratas se equivocan. También hay muchos lagartos.
Como vivo en los faldeos del Cerro Dragón, hace 30 años, siempre en mi casa asoman las lagartijas. Lo mejor es que no molestan a nadie. Recién cuando estaba en el patio vi que en el techo un lagarto tomaba sol como hipnotizado, estático. Cuando voy a buscar a mis nietos al kinder, mientras espero, también veo algunos lagartos y le gustan mucho a los pequeños que no le tienen ningún temor y juegan a perseguirlas hasta que se pierden en el pasto de una plazoleta.
Yo no tenía idea que los lagartos prestan un beneficio fundamental al ser humano principalmente a través del control de plagas, ya que consumen diariamente grandes cantidades de insectos, mosquitos y roedores dañinos para la salud y la agricultura. Al ser muy sensibles a los cambios de temperatura y contaminación, su presencia o ausencia ayuda a los científicos a medir la salud de un ecosistema.
Los que saben todo, dicen que los lagartos aparecieron en la Tierra hace más de 240 millones de años, evolucionando a partir de reptiles primitivos. Su esperanza de vida varía desde los 5 ó 10 años en especies pequeñas hasta 40 ó 50 años.
De repente me hago amigo de este lagarto, para que me acompañe en mi vejez.
Federico Wersten







