Antes de entrar en el tema una breve introducción.
Llegó la primavera. Florecen los jardines. Aquí, en nuestro norte por su desértica naturaleza los rayos del sol, en cada amanecer, bajan suavemente de los imponentes cerros de la costa. Comenzamos a vivir un nuevo ciclo de vida. Las lluvias, los temporales de viento y lluvia, que nos azotaron en este invierno 2026, quedaron en el ayer. De sus amargas consecuencias, hay que sacar las grandes lecciones. Lo cierto, es que estamos siendo afectados por el cambio climático.
Al respecto, nuestras autoridades debieran tomar las debidas enseñanzas. Como ya sabemos, nuestra ciudad y comunas de la región no están en condiciones y preparadas para frentes de mal tiempo. Por lo mismo, en su labor pública destinar esfuerzos y recursos en cimentar una nueva estrategia en obras públicas que cumplan rigurosamente normas de conectividad, seguridad ante desplazamientos de terreno, y maximizar la plenitud de actividad laboral.
Del sur de Chile e incluso de la zona central, las ciudades y comunas, nos entregan abundante experiencia al respecto. La vida ciudadana no paraliza sus actividades diarias. Salvo que estas condiciones climáticas sean extremas, se desborden ríos y existan serios peligros contra la vida. Lo demás, forma parte de la misma Madre Naturaleza.
Estos fenómenos climáticos, en parte son previsibles por los pronósticos atmosféricos del Instituto Nacional de Meteorología. A veces estos pronósticos no son exactos por diversas razones. En el Norte, ahora vamos a poner más atención en ellos. Tal como podemos ver, nadie nos puede asegurar que nuevamente vivamos con precipitaciones intensas de lluvias y vientos. Aún así, tenemos conocimiento de las graves consecuencias del mal tiempo, donde las personas más pobres y vulnerables, son las principales víctimas de estos fenómenos climáticos
En esta línea, hay que sumar a las pequeñas y medianas empresas. Es decir, la gran fuente de empleo en nuestra ciudad, se ha visto afectada. Entonces, se requieren medidas efectivas y urgentes. Cada cual, debiera cumplir con sus responsabilidades y punto.
Bien, ahora voy a la materia. Asistí al lanzamiento del Libro “ZOFRI: El Milagro del Desierto”. Primero, deseo agradecer al ex dirigente portuario e histórico, Jorge Silva Berón, por hacerme llegar la invitación a este evento en el Hotel Gavina.
El autor del libro, es el ilustrado y connotado periodista Héctor Rojas Cabrera. En un acto solemne y sencillo, se llevó a efecto la ceremonia que contaba con la presencia de importantes autoridades políticas de la región y numerosos y conocidos vecinos. Los personajes del mencionado acto de reconocimiento: Patricio Sesnich Stewart y Leonardo Solari Alcota. Ambos tienen una historia distinta. Son personas, que marcan la historia de ZOFRI. Don Patricio es Agente de Aduanas y don Leonardo, empresario. Me parece oportuno, destacar la obra literaria de Héctor Rojas, conocido entre sus amistades más cercanas como “Teo”. De una trayectoria cultural indiscutida en la principal Palanca de Desarrollo de nuestra ciudad.
En mis albores de la dirigencia sindical en ZOFRI, tuve el tiempo necesario de conocerlos mejor. Expreso en estas líneas, las mejores impresiones de sus personas, de su trabajo y noble compromiso con nuestra ciudad, los trabajadores y del sector empresarial. El autor del Libro, en forma muy inteligente, oportuna y sabia, destaca la labor y obra de estos dos actores importantes en ZOFRI. Sin lugar a dudas, marcan un punto de inflexión en medio siglo de vida del sistema franco. En mi humilde juicio, bien por cada uno de ellos.
En segundo lugar, mi respeto por ellos, está por encima de consideraciones políticas que cada cual tiene. Desde el punto de vista humano, cristiano y del oficio que me correspondió desempeñar como líder de los trabajadores de Zofri durante tantos años. Por lo tanto, mis palabras se atienen en esa dimensión. Cada cual, puede tener su propia opinión, legítima, según la interacción con cada uno de ellos dos.
Busco en aquellos momentos del pasado, el recuerdo de sus actuaciones. Son celebridades. En esa idea central puedo dar un testimonio. Aquí no hay metáforas y el deseo de adular a una persona. Somos libres de pensar y de evaluar el comportamiento de ambas personas. Darles un sencillo reconocimiento en vida, creo que es un merecido homenaje que empalman con sus trayectorias en ZOFRI.
Yo estuve en la vereda del frente. Asumir públicamente una opinión puede resultar un viaje sin retorno. Siempre, habrá tiempo para ver lo bueno y lo malo de la vida. La clave está en la Verdad. En ese andar, ZOFRI es nuestra principal fogata nortina. No hay nada que inventar, solamente trabajar dignamente con sueldos decentes. Lucha de intereses y de mercado.
La importancia, radica en que ambas personas, fueron propulsores de la doctrina “Stakeholders”, parte interesadas, subiendo a la mesa de las negociaciones a los trabajadores. Se abrieron puertas, se resolvieron problemas legales, se tomaron medidas contra las injusticias, se regularon los horarios laborales, se afianzaron beneficios sociales y potenciamos el Empleo. Ambas personas, cada cual en su frente de actividades han entregado más de mil puestos de trabajo.
No es peyorativo sostener que vivieron enormes dificultades. Tuvieron que atravesar por temporales, sobrevivieron y derritieron montañas de nieves, el desierto lo sembraron con más ZOFRI, valientes y honorables emprendimientos y progreso ciudadano. Son diferentes. Son celebridades y dejan un legado de buenas obras. A cada uno de ellos, el libro de Héctor Rojas, les dedica sus buenas páginas. Se los recomiendo. Gracias.
Nelson C. Mondaca Ijalba







