-Las medidas van desde un control de las zonas urbanas hasta la modernización de los marcos legales.
Hace menos de 24 horas, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró formalmente que Ecuador vive un “conflicto armado interno”, esto, debido a los múltiples hechos violentos causados por grupos criminales en aquel país; y por lo que Noboa decretó estado de excepción y toque de queda.
La pregunta que surge es si serán suficientes las medidas tomadas por el ejecutivo, teniendo en cuenta el poderío y presencia criminal de las diferentes bandas delictuales en Ecuador.
El profesor de Riesgos en el Master of Engineering Management de la Universidad de los Andes, Alfonso Káiser, explica que es a través de control de las zonas urbanas, “donde se trata de limitar y controlar el acceso a una zona específica, lograr una superioridad de fuerza temporal y controlarla”, comenta. En este sentido, para Káiser, también se requiere un marco legal y político que apoye y respalde (política y jurídicamente) el actuar de las fuerzas. Ya que el mayor problema, es que se enfrentan a combatientes no regulares, “es que son individuos que no actúan bajo los cánones del derecho internacional humanitario de los conflictos armados ni tampoco se enmarcan en ninguna legislación vigente”, analiza







