Cuando un sistema frontal golpea a las comunidades, los almacenes de barrio se transforman en un eslabón esencial para mantener el abastecimiento. Una encuesta realizada por la CCS y Almacenes Digitales, reveló que el 69% de estos comercios registró ventas inferiores a una jornada habitual y que un 45% proyecta que esta situación podría prolongarse durante los próximos días.
Los negocios de cercanía son, muchas veces, el punto de abastecimiento más cercano y accesible para adultos mayores, personas con movilidad reducida y vecinos que requieren respuestas rápidas durante una contingencia. Su continuidad operacional es una necesidad social, por lo tanto, tenemos la responsabilidad de tomar medidas concretas para anticipar escenarios de riesgo mediante tecnología, información en tiempo real, planificación logística, abastecimiento preventivo y una estrecha colaboración entre distribuidores, proveedores, autoridades y comerciantes.
Prepararnos para futuras crisis climáticas implica potenciar la capacidad de respuesta del canal tradicional para que pueda seguir cumpliendo su misión, porque este tipo de eventos, aunque puedan parecer aislados, serán cada vez más recurrentes debido a los efectos del cambio climático. La resiliencia dependerá de la capacidad de anticiparse, mantener la continuidad operacional y responder con rapidez a las necesidades de las comunidades.
Por Alfredo Kameid, gerente general de Grupo Kameid







