Iquique entero está triste. Dejó este mundo uno de sus hijos más queridos. Con el sensible fallecimiento de Ariel Standen Levis, parte un verdadero gigante del deporte nacional, un hombre que demostró que la pasión, la disciplina y el talento no entienden de límites de edad.
Su partida deja una pena profunda en esas calles morrinas que lo vieron crecer y que siempre lo recordarán como un vecino humilde, trabajador y entrañablemente ligado a su tierra.
Notable deportista del legendario club Academia de Educación Física y parte de la dinastía deportiva de los integrantes del «Alas Negras», Don Ariel construyó una trayectoria intachable. Su historia tomó un matiz extraordinario cuando, superados los 60 años, alcanzó la cúspide del atletismo planetario. Se coronó Campeón Mundial Senior en Miyazaki, Japón (1993), y dos décadas más tarde reafirmó su grandeza al repetir el título mundial en Porto Alegre, Brasil (2013).
Estos logros inolvidables le valieron el máximo reconocimiento: el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile le otorgó el Cóndor al Mérito Deportivo en 1994, y en 1997 su amada comuna lo declaró Hijo Ilustre de Iquique.
Dedicó gran parte de su vida al trabajo social, al impulso del deporte amateur y a la defensa de los adultos mayores, legado que permanece vivo en el Centro Integral que lleva su nombre.






