Con una misa concelebrada el Obispo de Iquique, Monseñor Guillermo Vera Soto, celebró la eucaristía con las internas del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Iquique, CCP, con motivo de la festividad de Navidad y fin de año.
El acto contó con la asistencia del director regional, coronel Luis González Báez, la alcaide subrogante del CCP, mayor Jessica Jiménez, funcionarios, internas e integrantes de la pastoral católica que labora constantemente en ese recinto, en favor de las personas privadas de libertad.
El prelado instó a las internas a cimentar con mayor fuerza el sentido de solidaridad, pese a estar en un lugar complicado, el tratar de hacer de la cárcel un lugar agradable, como si fuera su propio hogar, con la capacidad de entrega que tiene cada mujer. “Piensen en hacer agradable aquello que es complicado, difícil. Pero si ustedes poden cariño, entrega, pueden hacer de este lugar un hogar, que no sea solo la cárcel, que sea tu hogar. Por eso cada una debe ayudar a que así sea”.
El Obispo Vera centró su mensaje en buscar la unión entre las internas y ser solidarias entre todas, para ayudar a quien está acongojada y que el lugar se transforme en el propio hogar de cada una.
“El evangelio nos habla de la visita que hizo la Virgen a Jerusalén, para atender a Isabel y acompañarla en sus últimos meses de gestación y en los primeros del nacimiento de su hijo. Eso es algo que pueden hacer, preocuparse unas de otra. Están viviendo juntas, duermen en el mismo lugar, pero a veces están tan lejanas, porque no le importa, porque no ayudan, no preguntan cómo están, que importante es atenderse, de poder ayudarse. De animarse cuando están tristes, de poder compartir de aquello que tienen, de trabajar juntas, eso es hacer el lugar donde están, en un hogar. Dar vida a esto, no solo sufrir la cárcel, sino que este lugar sea un lugar de encuentro, donde sirvo, donde alegro a otros y comparto con los demás, un lugar donde podamos crecer”.
La actividad desarrollada en el patio de visitas del CCP de Iquique, se llenó de espiritualidad y se notó la presencia de Dios en el lugar, por el respeto y atención que mostraron las asistentes a la homilía de navidad, celebrada por el pastor de la Iglesia Católica de Iquique.






