Las Brigadas Investigadoras de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), están encargadas de investigar los ilícitos que afecten la integridad sexual de las personas, brindando un servicio profesional e integral en las etapas de denuncia, investigación, judicialización y terapia reparatoria.
De acuerdo a los psicólogos forenses del Instituto de Criminología de la PDI, entre las características representativas, pero no únicas, figuran que un abusador puede provenir de cualquier clase social y tener o no educación, pudiendo ser considerado a simple vista como alguien normal.
Las conductas, pueden ligarse a su historia biográfica, a sus características de personalidad o de su ambiente, sin constituir necesariamente algún tipo de enfermedad psiquiátrica que sea visible.
En tanto, el tema de la sexualidad perturbada, es generalmente la generadora de conductas desadaptativas, lo que eventualmente puede desembocar en un delito sexual.
Se habla de sexualidad perturbada, cuando dirigen su energía a objetos, personas o situaciones que no son las consideradas normales por la sociedad, en este caso hacia los niños, niñas y adolescentes. Al mismo tiempo, tienen algún grado de inmadurez o introversión, presentando además dificultades para socializar con otra gente.
Cabe destacar, que estas personas son conscientes de lo que hacen, es decir, son completamente imputables ante la ley. Lo que los lleva a esto es que presentan diferencias cognitivas, lo que les permite interpretan las acciones propias y así justificarlas de cierta manera.
¿Qué caracteriza a un abusador sexual?
- Poseen sentimientos de inferioridad y frustración
- Carecen de empatía
- Conocen las consecuencias de sus actos y lo ocultan
- Buscan una relación de poder, más que gratificación sexual
- Se sienten con el derecho de someter
- Presentan distorsión cognitiva que los hace culpar a las víctimas






