La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes es una realidad, en Chile y en el mundo, constituye una grave vulneración de sus derechos fundamentales, consiste en el aprovechamiento por parte de adultos de la vulnerabilidad de personas menores de 18 años.
El objetivo, es satisfacer sus deseos sexuales o el de otras personas entregando a cambio dinero, favores u otros. Se concreta a través de cuatro dinámicas, la utilización niños, niñas y adolescentes (NNA) en comercio sexual.
La explotación en el contexto de viajes y turismo, su reclutamiento para trata de personas y su utilización para la creación de material pornográfico.
La Brigada Investigadores de Delitos Sexuales de Iquique manifestó que, “si conocen víctimas de este delito, pueden acercarse a la Unidad de la PDI más cercana y establecer la denuncia, no hay excusas para guardar silencio, evitar la explotación sexual comercial de NNA es tarea de todos”.







