Señor Director: En 1885, Louis Pasteur administró con éxito la primera vacuna contra la rabia a un ser humano, un niño llamado Joseph Meister, y con ello marcó un hito en la lucha contra las enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten desde los animales a los humanos y que son hoy uno de los mayores desafíos para la salud global. Actualmente, cifras de la OMS indican que alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas humanas y hasta el 75% de las enfermedades emergentes tienen origen zoonótico, lo que demuestra la estrecha conexión entre la salud humana, animal y el ambiente.
Entre las zoonosis de mayor impacto mundial destacan la rabia, influenza aviar, leptospirosis, brucelosis, tuberculosis bovina, salmonelosis, fiebre del Nilo Occidental, fiebre hemorrágica por Ébola y COVID-19. En los últimos años, estas enfermedades han evidenciado que la alteración de los ecosistemas, el cambio climático, la urbanización, la globalización y el contacto cada vez más estrecho entre personas, animales domésticos y fauna silvestre, favorecen la aparición y dispersión de nuevos patógenos.
Frente a este escenario, el enfoque One Health (Una Salud) surge como una necesidad. La colaboración entre médicos, médicos veterinarios, microbiólogos, epidemiólogos, ecólogos y autoridades sanitarias permitirá fortalecer la vigilancia integrada, detectar tempranamente patógenos emergentes y desarrollar estrategias de prevención más eficaces. Proteger la salud animal, conservar los ecosistemas y fortalecer la investigación científica son acciones inseparables para proteger también la salud de las personas y prevenir la próxima gran epidemia.
Pamela Thomson
Microbióloga
Instituto One Health
Universidad Andrés Bello
(Foto referencial)







