Revisando un álbum de fotos en blanco y negro del baúl de los recuerdos , me encuentro con esta, es imposible no resistirme para hojearla y empaparme con ella, capturar la emoción de cada rostro. Eran todos unos «jovencitos» como decía mi abuelito, unos» lolos» exclamaría de júbilo mi padrecito Iván que está en el cielo.
La música de los 70 sacude la memoria de esta historia y tomo el brazo a unos de sus protagonistas, el querido Chumingo. Él es mi tío materno y actual presidente del club Rápido.
Como un acertijo, lo busco en el retrato antiguo. ¡Bingo!, lo encontré, con los clásicos lentes ópticos saludando al puerto y al triunfo. Era el año 1974, Iquique pasó a ser la capital regional y pionera de las franquicias aduaneras. Mi madre trabajaba en farmacias Farrú, de calle Vivar. Las calles respiraban olor a dólares y a la industria pesquera. Ciudad pujante , de calles amables sin delincuencia y sin el nuevo virus llamado matanza.
El grupo folclórico » Historiadores de la Pampa» ganó el primer lugar y el pasaporte al festival de «San Bernardo», el cual se celebra hasta el día de hoy en pleno verano ; a fines del mes de enero. Los contrincantes de este magno evento fueron los grupos del «Instituto Comercial» y «Chintaguay». La juventud de la época buscaba ocupar los tiempos de ocio en los clubes deportivos y grupos musicales. «Historiadores de la Pampa», nació como «grupo Corfo», cuya directora artística era la señora Giglia Canessa. En 1974, con un nuevo nombre y nuevo Director; Roberto Vildoso. No solo bailaban representando cuadros pampinos, sino que ya contaban con músicos, destacando Fernando Celedón ( guitarra), Lidia Lucco( piano), Fredy Pizarro ( guitarra) y Jose Borquez (mandolina). Esa noche cuenta el tío Chumingo, después de la presentación, salieron por la puerta trasera de la «Casa del Deportista» ( calle Serrano), a esperar el veredicto. El jurado de esa noche estaba conformado por el profe Carrión; «Director del conjunto Magisterio», el profe Checura; «Director del Museo de Iquique» y Jorge Cáceres; «Presidente de la Confederación de conjuntos folclóricos de Chile». Ansiosos estaban esperando el veredicto y ¡wow! ganó el primer lugar, no lo podían creer, se abrazaban emocionados por un trabajo de largos meses. «La Casa del Deportista» estaba repleta, se vino a abajo con tamaña distinción , especialmente los pampinos que lloraban por la presentación de la «Fonda de Don Isidro» y «Doña Pancha y la Filarmónica». En la primera, recreaban la antigua fonda con un matrimonio e hijas esperando a los calicheros a comer. Los pampinos a la usanza simulaban el caliche con harina en el cuerpo, exclamando las inolvidables » versainas». Luego procedían a bailar la polka rústica, cueca , el vals y el corrido. En el segundo cuadro artístico , los hombres usaron frac y las mujeres , hermosos y elegantes vestidos. Bailaron la polka, mazurca, vals y cuadrilla. No obstante, el grupo organizó una segunda presentación en el «Teatro Municipal» para reunir fondos y viajar a San Bernardo en el longino. Fue un exito rotundo y el tren testigo de un grupo de palomas ávidas de mostrar el arte de la pampa del tamarugal.
Semilla que creció con el paso del tiempo y la creación del primer «Encuentro de Tunas y Estudiantinas» el año 1985. Sus instrumentos típicos son: mandolina, bandurria, bandolera, guitarra, pandereta y clave , que unidas a las voces, entregan melodías de sonidos agradables. Luego de dos años de no poder realizar este evento debido a la pandemia del Covid-19, vuelve este magno evento en su trigésima sexta versión. Para este evento se confirmó la participación de 11 agrupaciones de Bolivia, Perú y Chile.
Sonia Pereira Torrico
(Fotografía: Historiadores de la Pampa, Casa del Deportista, 1974).







