La región de Tarapacá tiene patrimonio de alto nivel histórico ubicados en poblados del altiplano, pero lamentablemente, también, con alto nivel de riesgo de perderlo.
Me refiero a eventuales siniestros de incendio y debemos protegerlos.
Un ejemplo de lo mencionado es la pérdida en el año 2016 de un valiosísimo patrimonio de Mamiña: su iglesia construida en el 1600. En efecto, y de manera muy lamentable, esa iglesia fue totalmente destruida por un voraz incendio.
Cabe la pregunta, cuáles eran sus cuidados, que medidas de emergencia existían para con la protección de ese patrimonio, y muchas otras sin resolver.
Uno de los factores principales del desastre fue la inexistencia de brigadas locales de emergencia y la falta de agua a adecuada presión, junto con la lejanía de los cuerpos de bomberos urbanos, que hacen de que estos no lleguen oportunamente, a pesar de sus permanentes, desinteresados y loables esfuerzos.
Es muy sabido que los siniestros deben enfrentarse con suma urgencia, porque en caso contrario, resultan ser muy difíciles de extinguir. Bomberos indica que deben enfrentare dentro de los primeros 5 minutos, porque después de ese tiempo es difícil su control.
Sobre el particular, quisiera destacar y proponer soluciones a la problemática comentada, que las tenemos a mano.
Usemos la tecnología en energías renovables para proteger el imponente patrimonio regional altiplánico.
Me refiero a sistemas de emergencias localizados en puntos estratégicos de los poblados, justamente para proteger los patrimonios y las casas de las personas que las habitan, donde no hay redes de agua, o si las hay, no disponen de la presión ni el alcance suficiente para resolver los siniestros.
Este tipo de sistemas disponen de estanques de agua y bombeo que, frente al evento de un incendio, se activa todo un operativo realizado por personas capacitadas y encargadas de operarlo.
Inclusive, operan sin electricidad de la red (porque no la hay) utilizando paneles solares y baterías de acumulación de energía.
Hace muchos años, tuve la maravillosa y gratificante experiencia profesional de construir e instalar sistemas de este tipo en el poblado de Huatacondo, financiados por la empresa minera Teck. Fueron colocados en cinco puntos estratégicos, disponen de 10 mt3 de agua en forma permanente y tienen un banco de baterías para activar las bombas en un evento catastrófico, como es el caso de un incendio.
Este tipo de sistemas no son de alto costo, son completamente independientes de la existencia o no de electricidad, y si es que existe o no agua, porque todo lo dispone el sistema de manera autónoma y compacta.
Son sistemas que deberíamos preocuparnos de instalar en todos los poblados que mantienen estas características, realizando un catastro previo de qué patrimonios están sujetos a potenciales emergencias y realizar las respectivas soluciones.
El patrimonio regional y sus comunidades, así lo merecen.
Hernán Cortez Baldassano
Ingeniero Civil
hcortez@enersa.cl







