Señor Director: Leí en su medio digital una información del Gobernador Regional, José Miguel Carvajal, referente a los daños reflejados, sacados a la vista, para ser más claro, con el paso intenso y prolongado del evento climatológico que tanto daño hizo en las tres primeras regiones del país hace algunos días, cuando aún estamos a 30 días de que llegue la primavera. Tiene razón el gobernador.
El gobernador, responsable de la región junto con la delegada presidencial, tiene -repito- toda la razón cuando plantea que: “La recuperación tras las recientes precipitaciones que afectaron a la región no puede limitarse a reparar los daños, sino que debe convertirse en una oportunidad para adaptar la infraestructura regional y disminuir el impacto de futuros eventos climáticos”.
También cuando explica que, “pese a los avances de los últimos años en instrumentos como los planes reguladores, el Plan Regulador Intercomunal Costero, los planes de gestión de riesgos y la construcción de obras de mitigación, la adaptación de ciudades como Iquique o Alto Hospicio requieren inversiones de una magnitud mucho mayor”.
Concuerdo con que gran parte de la infraestructura de Iquique –queda a la vista- no fue pensada considerando el cambio climático. Muestras claras son todo lo que tiene que ver con la salud y la totalidad de sus recintos construidos en áreas donde nunca debieron construirse. Para qué decir de la calidad de la construcción de viviendas y edificios de departamentos, calles, avenidas y las “tomas” de terrenos.
Repito, el gobernador Carvajal –a quien no conozco personalmente- porque no van a faltar los que se imaginen con esta carta un apoyo político interesado, cuando yo soy totalmente contrario a su partido o tendencia, pero derechamente esta vez acierta cuando manifiesta que la Región de Tarapacá debe afrontar “una nueva realidad climática que ya está generando nuevos desafíos”.
Conrado González G.
Portuario jubilado







