Esta nueva forma de vivir producto de la pandemia o “nueva normalidad” como la explican algunos, sin duda ha tenido un impacto tremendo en los negocios y nos ha dejado grandes desafíos, no solo respecto al día a día, sino sobre las bases de nuestras empresas y/o emprendimientos. Uno de ellos es replantearnos la forma en la que estamos acostumbrados a trabajar y sacarle provecho a la tecnología para mantenernos conectados y operando.
En la industria minera llevamos tiempo hablando de transformación digital como una vía para la optimización de los recursos que se traduzca en mejorar la productividad, y en un momento donde la tecnología ocupa un papel clave, es preciso insistir en la importancia de esto.Pero no hay que confundir la transformación con la simple incorporación de tecnología en los procesos mineros que, aunque es importante y ayuda, essólo el primer paso.
La transformación digital no es sólo tecnología, es mucho más. Alude al foco estratégico, a las personas, requiere una gestión de cambio, una forma distinta de hacer las cosas y analizar el modelo de negocio, por lo tanto,madurez y tiempo.
En RMES Analytics comenzamos con este proceso hace cinco años y eso se tradujo en cambios de estructura, de equipos, de dar un giro a nuestros procesos para que la transformación digital fuera el ADN que le diera el valor a nuestro producto. Dejamos de pensar en una estructura orientada a trabajar por proyectos y comenzamos a cambiar la lógica para entregar un software constante en el tiempo, con una mirada escalable y competitiva.
El camino para quienes aún no se suben al carrono es fácil, pero es necesario para construir una minería cada vez más inteligente, digitalizada y colaborativa por medio del desarrollo, adopción y gestión de estándares de primer nivel que hoy están presentes en industrias competitivas a nivel mundial como Estados Unidos, Canadá, Australia o Suecia.
Adaptarse es parte de la esencia del ser humano, pero para llegar a ese punto de inflexión necesitamos incentivos, motivaciones y por sobre todocambiar la mentalidad. La pandemia ya nos aceleró ese primer paso, las soluciones remotas y ocupar la tecnología, nos ha demostrado que podemos ahorrar tiempo en procesos que antes se demoraban días, pero que hoy, de manera obligatoria los estamos realizando de manera online y con resultados virtuosos.
Modernizar una industria tan tradicional como la minería y llevarla a los estándares mundiales es tarea de todos los actores que la integran, y aunque todos deben estar comprometidos y alineados, los emprendedores tenemos un rol clave, atrevernos hacer las cosas diferentes y buscar aquellas brechas que ha ido dejando el tiempo para encontrar y ofrecer soluciones aptas para enfrentar los nuevos tiempos.
Y no nos olvidemos, la tecnología que tenemos a nuestra disposición no es un fin, es un medio, un habilitador para lograr plataformas, software oun cambio que genere más valor en la industria. La transformación digital es el núcleo del modelo de negocio que tenemos que impulsar para avanzar hacia la minería del futuro.Si podemos, aprovechemos este tiempo de cambio para revisar nuestros negocios, nuestros servicios, nuestro equipo y dar ese giro.
Alessio Arata, CEO de RMES Analytics y Emprendedor Endeavor
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